domingo, 8 de julio de 2012

LOS CANARIOS SOMOS LAS SANGUIJUELAS DE ESPAÑA.

PARA UN ALCALDEJO “GODO” DEL PP

Así lo dio a entender el alcaldejo de un municipio de la península, “de cuyo nombre no quiero acordarme” –como comenzara Miguel de Cervantes su inmortal obra Don Quijote de la Mancha- perteneciente al PP, en unas declaraciones efectuadas para la SER, en las que, además de faltarle el respeto a todo un Ministro del Gobierno Nacional, José Manuel Soria –que no goza, precisamente, de mi estimación y simpatía por ser uno de los máximos traidores políticos a Gran Canaria, pero no por ello aplaudo ni acepto la grosería con la que fue tratado por este malhablado primer edil municipal, además de su mismo partido, que lo llamó ¡Tonto de su parte trasera!- arremetió ferozmente contra nosotros, afirmando que vivimos gracias a las subvenciones estatales –o sea que somos unas sanguijuelas que le chupamos los dineros a ellos, los verdaderos y auténticos españoles, que son los que nos mantienen- y que deberíamos irnos con los moros. ¿Qué es lo que se cree esa gente?, preguntó. –no es textual al cien por cien, pero sí el contenido de su energuménica  y dislatada verborrea-.

No comprendo como en la SER no le cerraron el micrófono cuando comenzó con sus estentóreos ladridos contra los vampiros canarios, porque una cosa es la libre y elegante expresión de las ideas, y otra el insulto al pueblo de una Comunidad Autónoma, tanto o más española que la suya; como no lo sancionaron en su partido, suspendiéndolo de su militancia o expulsándolo, que hubiese sido lo correcto porque “elementos” de su calaña lo desprestigian; como las autoridades cabildicias y municipales de todas las islas, fueran o no del PP, no le replicaron adecuadamente; como Paulino I el Grande, Zar de todas las Canarias, no expresó airadamente su protesta, amenazando incluso con la declaración de guerra; y como la mayoría de los medios de difusión del archipiélago no publicaron inflamados editoriales censurando a este tipejo e informándole, por si no lo sabe, que después de la “incivil” guerra de “liberación de la patria” acaudillada por el sanguinario general rebelde a la II República, Pacorro Franco, para “matar el hambre” de los peninsulares se llevaban nuestro despreciable gofio, y que el gobierno del “salvador y redentor” de España, en la gloriosa y cristiana “cruzada”, se apoderaba de las divisas generadas por los exportadores canarios de plátanos y tomates al Reino Unido, principalmente, y solamente les “devolvía” una pequeña parte, mientras la restante, la más importante, la dedicaba a favorecer a los industriales vascos y catalanes, principalmente, así como a otras regiones españolas, que no recuerdo ahora con precisión porque esto me lo contó mi padre siendo yo muy niño.

Esta reprobable ofensa a nosotros, los canarios, ha retrotraído mi memoria a la primera actuación de la U.D. Las Palmas en la Primera División de la liga nacional de balompié, en la temporada 1951-52, cuando tendría yo 15 ó 16 años.

Resulta que los equipos peninsulares  se quejaban por venir a jugar aquí solamente una vez mientras que el, voy a decir nuestro, tenía que desplazarse varias veces a la península. En una ocasión el presidente de uno de esos equipos –no recuerdo cual fue- realizó unas desafortunadas y despectivas declaraciones sobre nuestras islas, subestimándolas con la denominación de “colonias” y que éramos cuasisalvajes, que ocasionaron una airada reacción con “alteraciones del orden público” –expresión muy querida y utilizada por el franquismo-. 

La indignación canaria –que incluyó también a franquistas y falangistas muy destacados y conocidos, que lucharon en la lamentable y condenable guerra fraticida, pero canarios a fin de cuentas- llegó a tal extremo que un locutor peninsular,  de nombre Ignacio Hilario de la Mota –creo-,que en aquella época trabajaba en Radio Las Palmas, redactó un artículo que tituló “Algo que tiene más importancia de lo que parece” –lo recuerdo perfectamente porque quedó grabado en mi memoria de adolescente-, en el que censuraba esa actitud despreciativa hacia nosotros, que ofendía además y gravemente a los y a las peninsulares que aquí vivían y trabajaban, que habían formado familia casando con mujeres y varones nativos, teniendo descendencia canaria, y que si querían que se perdiese al archipiélago por las mismas causas que se perdieron las colonias americanas (esta es la síntesis). 

Este artículo tan “revolucionario” en plena tiranía franquista, y que no sé como pasó la tremenda censura que existía, lo leyó por los micrófonos de la susodicha emisora, y tuvo tal impacto que lo publicó el periódico Falange –único que entonces había- paradójicamente órgano oficial del Movimiento.

 Después de 60 años aproximadamente, y en la España democrática – en teoría y según la Constitución-, de tiempo en tiempo aparece algún godejo trasnochado y desfasado,  con ínfulas de conquistador –en una ocasión uno de estos “elementos” me espetó en la playa de El Inglés”, cuando le indiqué que estaba molestando a unas jóvenes, que él estaba aquí por “Derecho de conquista”; los amigos me impidieron que le replicase como merecía su estúpida arrogancia, porque no hubiese aguantado una bofetada mía- que sigue considerando colonia a Canarias, avalando las tesis independentistas de don Pepone, Cubillo, Víctor Ramírez y algunos pocos a láteres “luminados” por el “padre” de la Patria Canaria, Secundino Delgado.

 
Carmelo Dávila Nieto
Exvotante del PSC-PSOE.
                 

viernes, 6 de julio de 2012

EL INMORAL Y CONDENABLE DESPILFARRO DE DINEROS PÚBLICOS...

DE LA CONSEJERA DE TURISMO DEL JODIERNO ATINÓMICO, RITA MARTÍN, Y DE LA VICECONSEJERA, MARÍA DEL CARMEN HERNÁNDEZ BENTO, EN VIAJES DE “PROMOCIÓN” A BARCELONA Y DE “PROSPECCIÓN” A CHINA EN 2008.

Según publicó el periódico digital Canarias Ahora, en su edición del 29 del pasado Junio,  en Abril de 2008, la entonces Viceconsejera de Turismo del Jodierno Atinómico, María del Carmen Hernández Bento –actual Delegada del Gobierno Nacional en Canarias- se gastó casi 19.000 euros para asistir a la “Fashion Week de Nueva York, siendo la razón de tal viaje la firma de un acuerdo con el famoso –en la moda- diseñador catalán Custo Dalmau para la promoción de Canarias en camisetas, que no cristalizó.

El mismo periódico igualmente informa que la empresa pública Promotur, dependiente de la referida Consejería de Turismo, organizó entre el 11 al 19 del citado mes, un “viaje de prospección” (¿) a China, con un grupo integrado por la Consejera Rita Martín, la Viceconsejera María del Carmen Bento, la gerente de la susodicha empresa Yolanda Perdomo, el ex-presidente del dicho Jodierno, Lorenzo Olarte, como “asesor experto” en relaciones comerciales con la nación asiática; y el periodista conejero Dailo Allí (totalmente desconocido. ¿De qué nacionalidad será con tales nombre y apellido?), como “enlace de prensa y traductor”. 

Todos viajaron en clase “Business” –que literalmente significa en castellano negocio-, que será superior y, por ende, más cara que la normal. Este “paseo”, de 8 días de duración, costó en total, nada más y nada menos que 54.456’35 euros, incluidos desplazamientos, alojamientos de las 5 personas, y pago de remuneraciones a 2 de ellas. Olarte, por su “asesoramiento” percibió además 6.000 euros, y el periodista “lanzaroteño” (¿),del que no había oído hablar hasta ahora, recibió por sus “trabajos” 4.750 euros. 

Los billetes de avión salieron a 22.284’65 euros por los trayectos Madrid-Pekín, Pekín-Shanghai, de aquí a Hong-Kong, y el retorno a la capital española, todos, como ya se ha expuesto anteriormente, en la clase “Business”. Todos los hoteles eran lujosos, costando las 8 noches 15.876’82  euros, por noche 1985 euros. 

En Pekín se hospedaron en el Hotel Traders Beijing, uno de los de más lujo y céntrico de la capital china, no siendo su precio menor de 168 euros por noche y persona. En Shanghai lo hicieron en el Hotel Grand Hyatt, uno de los más altos del mundo, de “lujo asiático”, perteneciente a la mundialmente prestigiosa cadena hotelera Hyatt, que posee la modalidad turística conocida por “wellness”, que tanto intentó promover Rita Martín, y que ninguna habitación cuesta menos de 240 euros por persona y noche. 

En Hong-Kong estuvieron en un mito de la hotelería mundial, The Península, llamado “La gran Dama del lejano Oriente”, estimado como el mejor del mundo, que en temporada baja su precio no baja de 4.o80 dólares de Hong-Kong, en euros más de 420. Añadiendo gastos en comidas de representación durante el viaje, y, aparte las dietas de los altos cargos, que sumaron 2.299’28 euros. 

Además hay que destacar especialmente que Promotur  pagó 2.700 euros por un “reportaje fotográfico sobre tiendas de ¡Tenerife!”, sin que se hayan dado explicaciones sobre el verdadero destino de esta cantidad. Y para completar la lista de gastos, hay que añadirle 546 euros para “regalos a las autoridades chinas”.

Es una absoluta inmoralidad que el Jodierno Atinómico consintiera esta enorme dilapidación de dinero público, o sea del nuestro como contribuyentes, para que estas cinco personas hicieran turismo a costa nuestra para un simple viaje de “prospección” que no ha tenido resultados positivos algunos porque no ha venido turismo chino millonario en absoluto que reporte grandes beneficios económicos, pero sí muchísimos como emigrantes para abrir comercios que compiten deslealmente con los comerciantes locales, provocando la ruina de muchos. 

Y este paseo contó con la aprobación de José Manuel Soria, entonces Vicepresidente del Jodierno Atinómico, al que no le preocupó el despilfarro y además aceptó que se invitara como “asesor experto en relaciones” con China a un supuesto enemigo suyo como el “aprovechado” Lorenzo Olarte -¿Qué “experiencia tan transcendental tenía?-, quien aparte de viajar gratis cobró 6000 euros. ¡Qué desvergüenza! 

Y aparte de todo este censurable chanchullo, tanto Soria como María del Carmen Hernández Bento –persona de absoluta confianza del ahora triple ministro que además ha nombrado a su hermano Enrique Subsecretario de Estado de su triple ministerio- consintieron sin oposición de clase alguna, que Promotur gastase con palmario parcialismo 2700 euros en un reportaje fotográfico sobre tiendas ¡exclusivamente de Tenerife!   

Ante hechos tan descarados y desvergonzados como el referido, ¿todavía hay ingenuos grancanarios que creen en la unidad regional; que están tan ciegos que no ven que el único y principal objetivo de Santa Cruz de Tinerfelandia es convertirse otra vez en la capital imperial y absoluta del archipiélago con la connivencia de nuestros ineptísimos y “complacientes” –por no emplear el durísimo calificativo que merecen por su cobardía y su repulsivo entregamiento, sinónimo de traición-politiquejos (sean del PP, del PSC-PSOE o de Nueva Canarias del aldeano pero no grancanario Román Rodríguez); que no quieren comprender que la única solución para Gran Canaria es su propia autonomía?

El gran filósofo madrileño Jorge Ruiz de Santayana, universalmente conocido por Santayana –que escribió su obra en inglés-, manifestó: Los que no pueden recordar el pasado están condenados a repetirlo. 

En el caso de Gran Canaria esta sentencia es cierta en parte, pero en otra no –en mi opinión- porque las actuales generaciones de grancanarios no es que no puedan recordar el pasado, es que no lo conocen porque no se lo han enseñado los que tienen la obligación de hacerlo, principalmente los medios de comunicación –que sí lo recuerdan pero lo desprecian-, que también se han entregado al imperialismo chicharrero. 

Y esta censurable actitud de mantener a la juventud en la ignorancia de ese pasado, principalmente el histórico de la Ciudad Real de Las Palmas de Gran Canaria, a la que por él le corresponde legítimamente la capitalidad y el parlamento de la Comunidad Autónoma de Canarias, es infinitamente peor que la imposibilidad de su recuerdo, que no la hay en modo alguno pero se quiere aparentar que sí para evitar complicaciones o represalias. Y esto no tiene otro nombre que cobardía y traición a los próceres y patriotas que consiguieron con su valentía, honor y amor a nuestra isla, la división provincial de 1927, que significó para las islas orientales la libertad del infame yugo chicharrero y su progreso económico, que se está perdiendo en una apresurada y dolorosa agonía que terminará con la independencia y el progreso de nuestra isla. Y no quisiera presenciar su decadencia y sometimiento nuevamente a la implacable férula chicharrera, pero reconozco mi impotencia para luchar en solitario –cual don Quijote con los molinos de viento- contra ella ante la total inhibición de coterráneos que se autoproclaman grancanaristas, pero no cumplen como tales, como la Real Sociedad Económica de Amigos? del País de Gran Canaria, cuya Junta de Gobierno rechazó por unanimidad mis propuestas para su defensa y constitución en Autonomía propia, por ser de carácter político muy específico (¿) en la conferencia que pronuncié el 10 de Abril del corriente año en su salón de actos. 

Me asombra –aunque creía erróneamente que mi capacidad para el asombro estaba ya agotada- que de este inmoral derroche de caudales públicos para el paseo turístico de 5 personas, aunque 3 de ellas desempeñasen cargos políticos, no haya sido difundida ni censurada en la mayoría de los medios de comunicación del archipiélago, sino que se haya ocultado bajo un tupido manto de silencio. ¿Complicidad, acaso? 

Ahora, este desvergonzado Jodierno Atinómico, con la aquiescencia del Partido Socialista Canario- defensor en teoría de los trabajadores y de los parados-, nos sube desorbitadamente el IGC, abriendo desmesuradamente sus fauces para devorar nuestros modestos ingresos como pensionistas y nos impone el copago de los medicamentos, amenazando la Consejera de Sanidad, Brígida Mendoza con que pagarán más los que estén más enfermos, o sea que se los penalizan como si fueran los culpables de estar en esa situación de carencia de salud y de necesitar más medicamentos para su tratamiento, o como si se la hubieran producido voluntariamente como los fumadores, los bebedores alcoholizados y los drogadictos, o como si fueran un lujo. 

Y si no tienen dinero suficiente para pagarlos, ¿no se los darán y dejarán que se vayan deteriorando lentamente entre terribles sufrimientos hasta que fallezcan? ¡Y a esta inhumana medida llaman “caridad cristiana”! ¡Qué canallada! Pero ellos, los políticos –el Zar de todas las Canarias, Paulino I el Grande, cobra solamente 770 euros menos que el Presidente del Gobierno Nacional, y su sueldo supera la media de los demás presidentes autonómicos.¡Justo y merecido! ¿Verdad?- , sus “asesores”, y sus “enchufados”, no se bajarán sus suculentos sueldos, sus retribuciones, sus dietas, sus gastos de “representación”, sus viajes de “promoción” o de “prospección” -¿de qué?-, como los citados a Barcelona y China, que tan fructíferos resultados económicos han dado al archipiélago. ¡Y ni los medios de comunicación los denuncian y censuran –salvo honrosas y mínimas excepciones- ni el exprimido pueblo se rebela y exige depuración de responsabilidades! 

Ante esta descarada y desvergonzada situación, repito una exclamación que todavía en época franquista escuché en la farmacia de la que soy cliente desde hace muchísimos años, continuando la de mi padre, a un oficial de Marina, padre de un compañero de párvulos en el colegio del Corazón de María, que falleció siendo niño, y que no recuerdo cual fue su motivo: ¡Así estás, España de mis amores! Yo hago una variación consecuente con el momento actual: ¡Así estás, Canarias de mis amores! Y rizando el rizo:"Así estás, Gran Canaria de mis amores"

 
Carmelo Dávila Nieto
Exvotante del PSC-PSOE.

miércoles, 4 de julio de 2012

LAS EXPLICACIONES DE PEDRO HALFFTER SOBRE SU SUELDAZO EN SEVILLA

PERO NO DEL QUE PERCIBE EN GRAN CANARIA.
En la edición del periódico La Provincia/Diario Las Palmas del 16 de Junio pasado –si no me confundo de fecha- se publican unas aclaraciones del director –que no Director- orquestal Pedro Halftter sobre el sueldazo de 317.670 euros anuales  -aparte de otras “gratificaciones”-que, según El País, percibe entre la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, la Real Orquesta Sinfónica de Sevilla y el Teatro de la Maestranza sevillano. Halffter afirma que, ante la actual crisis económica, ha rebajado sus emolumentos, pero solamente se refiere a los percibidos en la Capital Hispalense (¡qué nos importa e interesa a los grancanarios lo que únicamente atañe a los sevillanos!), sin que en momento alguno aluda a los que obtiene en nuestra orquesta, por lo que, ante esta omisión, no hace falta ser Sherlock Holmes –mi admirado e inolvidable investigador- para deducir que aquí no los ha rebajado, seguramente porque no nos afecta la crisis y porque nuestro Cabildo, patrocinador de la orquesta, es muchísimo más rico que las instituciones sevillanas a las que compete su orquesta y su teatro, y, por ende, puede pagarle íntegramente sus honorarios, que desconocemos su cuantía, aparte de esos 10.000 euros, que según El País, cobra por cada concierto que “desdirige”, y como en la finalizada temporada fueron 11, pues calcule el lector su cifra total. 

Esto no puede ni debe mantenerse oculto, como si de un secreto de estado se tratase, porque los contribuyentes tenemos absoluto derecho a saber como y de que modo se emplean los dineros de los impuestos que pagamos, y si su uso están justificados y se corresponden con la real valía de los que los perciben, que en el caso de Pedro Halffter deben ser muy desproporcionados por su ínfima categoría. Por ello, hay que exigir “luz y taquígrafos”, como se decía antes de la aparición del ordenador, y que la Consejería de Cultura, o en su defecto la Fundación de la orquesta, nos informe detallada y exhaustivamente, si necesario fuera, de las ganancias de este inepto director que ocupa, para desgracia de los melómanos con conocimientos, o con capacidad auditiva, el podium rectoral de nuestra desdichada orquesta, que por la calidad de su plantilla merece una dirección más competente.

GUILLERMO GARCÍA, ahora ennoblecido como GARCÍA-ALCALDE, SÍ ESCRIBIÓ SOBRE EL CONCIERTO DEL BAJO ROBERTO SCANDIUZZI.
Efectivamente, este “Doctor” en crítica musical que es don Guillermone, infinitamente superior al considerado, erróneamente, eminente musicólogo y compositor Adolfo Salazar, expatriado a Méjico por la rebelión franquista, si escribió un comentario sobre la actuación, en la primera parte del bajo treviseño Roberto Scandiuzzi –que fue la única que oyó porque tuvo que abandonar el Pérez Galdós en el intermedio por un compromiso, según confesó-, en la edición de La Provincia/Diario de Las Palmas del 23 de Junio último, y que no vi ese día; y en esa “crítica” manifestó -según me han informado-, entre otras majaderías, que el programa fue más amable que difícil…con un rico repertorio de recursos siempre animados por la teatralidad –casi realizando payasadas –con todos mis respetos hacia los payasos, que los ha habido muy dignos-. Este exmonje trapense –según noticias merecedoras de mi crédito por su rigor y seriedad- sigue demostrando que sus “conocimientos” sobre el canto son muy elementales y rudimentarios. Y esta vez la víctima de ellos fue este estupendo bajo, hombre además simpático y extrovertido que conectó con el público, no solamente por su rico repertorio de recursos siempre animados por la teatralidad (a los que presumo una clara imputación de efectismos, que son, precisamente los que usa y abusa el “yoista” (según el concepto ortegagassetiano) Plácido Domingo, al que además considera “gran director” orquestal cuando es abrumadoramente inferior a su paupérrima calidad como “cantante” -¿Cuándo nos “deleitará” encarnando al verdiano Falstaff? Estoy ansioso por oírselo por el “supremo deleite” que me ocasionará-. 

Este don Guillermone se considera como el Oráculo de Delfos), sino por su sobresaliente calidad interpretativa. En nuestra entrevista semanal de la pasada semana, le mostré el programa de Scandiuzzi al barítono Francisco Kraus –al que tuve el  inmerecido honor de presentar en su doctísima conferencia del 19 del recién finalizado Junio en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, a la que no asistió  el tal García, seguramente porque supondría que sus conocimientos sobre el canto son infinitamente superiores a los de un vulgar intérprete de la horrenda zarzuela y excatedrático de canto en la Escuela Superior de Música de Venezuela (Ministerio de Educación) y en una de las escuelas del Consejo Nacional de Cultura (CONAC) de Caracas, y excatedrático de perfeccionamiento de canto en el Conservatorio Superior del Liceo de Barcelona, donde descubrió a nuestra paisana Yolanda Auyanet como soprano lírica-ligera, que llegó al Conservatorio liceísta como ¡mezzosoprano! 

Tampoco fue al concierto del día 13 en el R.C. Náutico de Gran Canaria, protagonizado por sus alumnos, la soprano lírica Pilar Córcoles y el bajo-barítono Vicente Domínguez, porque seguramente consideraría que de tal mediocre profesor no podrían salir sino discípulos sin calidad-, y lo encontró muy acertado, nada de más amable que difícil sino al contrario, porque las obras de los compositores incluidas, algunas de las cuales él –Paco Kraus- había interpretado en sus ya algo lejanos recitales, exigen belcantismo, que fue lo que precisamente hizo el bajo italiano. 

Pero, ¿qué se puede esperar de un sujeto que en 1964, cuando era un simple cronista en la pueblerina Oviedo –en la que la gente se colocaba en fila delante del Teatro Campoamor para ver a las personas que asistían a la ópera-, consideró que Alfredo Kraus, que había triunfado rotundamente en la Scala de Milán con la bella ópera belliniana “La Sonámbula”, de dificílisima tesitura sobreaguda para el tenor y paradigma del más depurado belcantismo; que la dirección de ese mismo teatro -justamente considerado mundialmente como la Catedral de la Ópera- tuvo que retirar de cartel la ópera Alí-Babá, programada para conmemorar en 1960 el bicentenario del natalicio de su compositor, Luigi María Cherubini, al no poder contar con la participación de Alfredo Kraus, que tenía ya comprometidas todas las fechas, y no haber tenor alguno que pudiera cantarla por su tesitura agudísima,  por lo que no le quedó más alternativa que esperar hasta Junio de 1963 -¡tres años de demora!- para representarla; que obtuvo un clamoroso triunfo en el Teatro Regio de Parma, el más temido del mundo por los cantantes por la intransigencia del público de “gallinero”, que hacía pocos días había abucheado estrepitosamente a un tenor de la categoría y calidad de Carlo Bergonzi por su floja actuación, y donde nuestro coterráneo impuso su exquisita línea de canto, arrancando encendidos aplausos de los “leones” -el público de “gallinero-”, según el comentario del crítico musical de la revista italiana “Oggi”, que lo tituló “Bajó al foso de los leones”; que el famoso director operístico Mario Cordone, manifestó: “En mi larga carrera direccional no he oído un tenor con la pureza canora de Alfredo Kraus, en la que supera incluso a Tito Schipa, uno de los cantantes más refinados de la historia del teatro melodramático”.¡Y no era para don Guillermone García una de las más grandes figuras de la Ópera! Sobran los comentarios porque caen por su propio peso. Y no estoy siendo turiferario, ni mucho menos “agente propagandístico” de Alfredo Kraus, como don Guillermone García me calificó en su tarjeta del 3 de Marzo de 1966, sino dejando constancia de unos hechos tal como sucedieron y que constituyen brillantes capítulos de su gloriosa historia lírica, de la que soy un simple cronista.

Empero es un fanático wagneriano, y ha impuesto, con su poderío virreinal un Aula Wagner en nuestra Universidad (si algún compositor la merece, es, indiscutiblemente, Camille Saint Saëns, que pasó siete temporadas en Gran Canaria –entre 1889 y 1909-, principalmente en su capital, Las Palmas, donde se integró en su ambiente musical, estableció amistades, entre ellas, con el Maestro Bernardino Valle, Director de la orquesta de la Sociedad Filarmónica, y con mi abuelo paterno, el Maestro Rafael Dávila Macías, compositor, director y cofundador de la mencionada sociedad musical, y compuso “Las campanas de la Catedral de Canarias” y el vals “Canariote”, creo, pero no lo aseguro contundentemente, que ambas para piano), compositor que, a más de robar descaradamente a Liszt sus revolucionarios descubrimientos musicales (no me cansaré de reiterarlo) es de los menos apreciados entre nuestros operófilos por sus somnolientas óperas, salvo algunas excepciones como Tanhaüser, Lohengrin, Los maestros cantores de Núremberg y El buque fantasma, conocida también por El holandés errante, (la Tetralogía es además de “infumable” –calificativo que gusta mucho usar a este “genial crítico”, especialmente para la danza ritual del fuego,de El amor brujo, de Falla- fantasiosa en sus personajes –dioses, walkirias, nibelungos (enanos), dragones y demás faramalla- nada humanos -Hegel en el II tomo de su celebrada obra “Estética”, página 256, escribe que “El canto de los Nibelungos…no tiene con nuestra vida doméstica y civil, con nuestras costumbres, con nuestras leyes, con nuestras instituciones y nuestras constituciones, casi ninguna relación viva”- un auténtico somnífero por su monótona partitura, extensa hasta el agotamiento), -para este sabihondo Rachmaninoff y Tschaikowsky nada aportaron a la Música- y también un tremendo forofo –por emplear un término deportivo- de la llamada “Música contemporánea”, de la que hace mucho dejé de interesarme por el género, pues es malo, barato, inferior, subsidiario de mil conceptos bastardeados, etc. etc. En el momento en que decidí ocuparme seriamente de la Música, sin atender a las querencias del público, la música contemporánea –salvo contadísimas excepciones, que haberlas haylas- pasó a muy segundo término. No me interesa. 

¿Recordará don Guillermone todos estos calificativos despectivos que él aplicó a la “pésima” ópera italiana en su carta del 3 de febrero de 1966 –que conservo en mi archivo (el eminente musicólogo y compositor español Adolfo Salazar, citado al principio, manifestó en su libro “Síntesis de la historia de la Música”: Desconfiad de aquellos que niegan valor a determinados momentos del arte musical para erigirse en fervientes admiradores de una escuela o estilo determinado. Esos no aman la Música. Sólo son aficionados a un género más o menos definido de ella”.)- y que yo suscribo totalmente con relación a la “Música llamada desacertadamente, en mi opinión, contemporánea, carente de algo tan esencial, elemental y fundamental como la melodía –que es la que hace que se recuerde una composición o algunos fragmentos de ella, y que hasta tienen obras tan vulgares y chabacanas con “La pelona”, “La vaca lechera” y “Se va el caimán”, por citar algunas de mi época infantil, y que Wagner persiguió obsesionadamente, envidiando la de Bellini? 

La considerada de nuestro tiempo es ruidosa, estrepitosa, reiterativa, plúmbea, enervante por los chirrridos y el rascar –que no acariciar- con los arcos las cuerdas de los violines, las violas, los violoncelos y los contrabajos, el aporrear las teclas del piano, la estridencia del viento, el graznido y la cuasideclamación del canto en las consideradas “óperas” actuales, todo esto sin ilación de los sonidos, que en lugar de producir placidez o emoción auditora, contribuye directamente a aumentar el enervamiento que nos ocasiona diariamente la circulación automovilística; el constante empleo de las bocinas por una nimiedad; las radios de los vehículos al máximo volumen, emitiendo miles de decibelios; las sirenas de las ambulancias o de los coches policiales, usadas caprichosamente y sin justificación de urgencia alguna –un turista británico juró que jamás volvería a España, y, concretamente, a Las Palmas de Gran Canaria porque tenía la impresión “de estar inmerso en una situación bélica”-; la gente que en vez de hablar moderadamente grita hasta desgañitarse; los hirientes y molestos ladridos perrunos. 

Cuando asisto a un concierto de música clásica o culta, a una ópera, a una zarzuela o a un ballet, quiero relajar -¡qué delicia sobre todo la música del barroco, del clasisismo y del belcantismo, especialmente, por su serenidad!- (aunque hayan fortes y fortissimi) mi estado anímico, mi tensión –que no estrés (otro absurdo e inútil anglicanismo)- mi excitación nerviosa, provocada por los agentes susodichos, y no que alcance cotas insoportables causadas por la audición de obras “contemporáneas”. Y no soy en absoluto ni conservador ni reaccionario en modo alguno en creaciones actuales verdaderamente artísticas. 

¿Quién recuerda, tararea o silba un “aria” de Wozzeck o de Lulú, de Alban Berg; o de Muerte en Venecia o de Billy Budd, de Benjamin Britten; y ya más cercanas, de Kiu, de Luis de Pablo; o de La hija del Cielo, de nuestro coterráneo Juan José Falcón –que ni siquiera el tenor venezolano Aquiles Machado, que encarnó a nuestro héroe aborigen Bentejuí, incluye en su curriculum como protagonista en su estreno mundial en el Teatro Pérez Galdós porque seguramente considera que no le aporta prestigio; y que no se ha representado más, ni siquiera en Tinerfelandia (“òperas” que exigen necesariamente la acción escénica para aguantarse porque oídas en versión de concierto o en disco resultan insoportables por su anticanto)-; y hasta de los inacabables monólogos de Richard Wagner, y también del otro Richard, Strauss? Nadie. 

¿Quién identifica al autor de una sinfonía o de otra pieza orquestal u operística más o menos contemporánea –con mucha flexibilidad  en este encasillamiento- por su música, como sucede con la de Bach, Vivaldi Mozart, Beethoven, Liszt, Chopin, Debussy, Ravel, Strawinsky, Prokofieff,  Shostakovich, Albéniz, Falla, e incluso Wagner –sobre todo en sus preludios- y Richard Strauss –sus encantadores valses  y la bella aria del tenor italiano ”Di rigori armato” de El caballero de la rosa-, por citar solamente a algunos nombres de los muchísimos que podría mencionar? La misma respuesta: nadie porque carece del sello personal de su creador que le imprime su carácter. 

La oímos una vez y nada permanece en nuestra memoria por lo que en una siguiente audición nos parecerá escucharla por vez primera. Y esta es la realidad por mucho que duela a los contemporaneófilos. 

Esta es mi “doctrina” –discutible, obviamente, y que no pretendo imponer como dogma- que hago extensiva a la pintura, a la escultura y a la arquitectura.


Carmelo Dávila Nieto
Exvotante del PSC-PSOE.

lunes, 2 de julio de 2012

Breve carta abierta a José Miguel Pérez García, Vicepresidente del Jodierno Atinómico.


Don José Miguel: ante su reprobable –por no calificarlo más duramente- entregamiento a Coalición Canalla-ATI para presumir con el carguito de Vicepresidente del mentirosamente llamado Gobierno de Canarias, porque lo es palmariamente de Tinerfelandia y a favor, descaradamente y sin escrúpulos, de ella, no me queda más opción que declararlo –personalmente, por supuesto porque no me arrogo la representación de todos mis conciudadanos y coinsulares- traidor político –esto es un eufemismo- a Gran Canaria puesto que consiente sin oponerse y sin protestar – como anteriormente las permitió su antecesor, José Manuel Soria López (otro traidor político a Gran Canaria)- todas las tropelías que comete contra su –supuestamente-isla natal, el “Zar” de todas las Canarias, Excelentísima Majestad Paulino I el Grande, a quien Dios guarde y libre por muchísimos años para “nuestro bien”.

Su memoria, señor Pérez, presenta un peligrosísimo vacío –que espero y deseo no sea el terrible mal denominado Alzheimer- ya que parece no recordar, o haber olvidado, sus tremendas diatribas contra ese mismo “Zar”, en la época que tenía como Primer Ministro, perdón, quise decir Vicepresidente, a José Manuel Soria (ese que se avergüenza de que su padre fuera brigada del ejército del aire), cuando Vd. era Presidente del Cabildo de Gran Canaria, por los atropellos y expolios que contra nuestra isla cometía –y sigue cometiendo, ahora con sus bendiciones, Paulino I el Grande- y que Vd., tremendamente indignado como grancanario de pro, denunciaba un día sí y otro también, pero que yo tengo la certeza de que más que por patriotismo lo hacía por fastidiar a su declarado enemigo, Soria López, porque, le pregunto, ¿qué balance positivo para nuestra isla dejó su gestión presidencial cabildicia? Absolutamente ninguno. 

Y los hechos lo demuestran palmariamente. Fue Vd. un total incompetente, tanto como lo es, hasta ahora, su sucesor en el mismo puesto, el también traidor políticamente a Gran Canaria en el tremendamente perjudicial para ella Pacto de Medinaceli, celebrado en Madrid el 29 de Abril de 1982, José Miguel Bravo de Laguna (nombrado Hijo Predilecto de ella –que constituye su máximo honor- por Vd. como justo premio a esa traición, y que no le ha correspondido, por gratitud, con la misma distinción), que, según cínicamente afirma, la está defendiendo como nunca lo ha sido. ¡Y no se sonroja ante mentira de tal magnitud! Y además amenaza al Jodierno del Zar de todas Las Canarias con demandarlo ante los tribunales de Justicia por el impago de una respetable cantidad de euros –no recuerdo su importe- que había prometido para fomentar el turismo en Gran Canaria, a la que Bravo de Laguna, padre, califica la cenicienta –para mí y para don Pepone es la Siberia-  del archipiélago ,precisamente gracias a él, que en el citado Pacto entregó a Tinerfelandia  el Parlamento y la capitalidad compartida -¿estará también perdiendo su memoria?-.

Su único mérito, vicepresidente Atinómico, es ser lacayo del poderosísimo Virrey de Gran Canaria, don Guillermone García, como agradecimiento a los favores universitarios que de él recibió, y al que Vd. debería besar su sacrosanta mano en señal de reverencia y pleitesía. No tuvo vuecencia la educación -seguramente porque la desconoce- de contestar mi tarjeta de felicitación cuando fue elegido Presidente de nuestro Cabildo –que sí lo hicieron el defenestrado por incordio Juan Fernando López Aguilar y el “aristocrático” Jerónimo Saavedra, auténtica engañifa- ni aceptar mi sugerencia de entrevistarnos para intercambiar impresiones sobre la situación de la isla. ¡Cómo iba a descender su magnificencia a mi ínfimo nivel social y cultural! Sujetos como Vd., como Guacimara Medina y como Jerónimo Saavedra (que estaba desesperado por pactar con Coalición Canalla, y Vd. hizo causa común con él) –no me importa en absoluto que Momito deje de estimarme como amigo porque amistades de su índole no me interesan, y no me refiero a su vida privada, que respeto-, y algún otro que no me viene ahora a la memoria, son los culpables y los responsables –mejor irresponsables- de que ya no otorgue mi voto a los socialistas –afortunadamente no soy afiliado porque si lo fuera me daría ipso facto de baja totalmente asqueado por su proceder- y del tremendo desprestigio que, por los “méritos” de Vds., han conseguido para su partido en Gran Canaria. 

Y lo pésimo es que siguen empeceninados en la reiteración de los mismos errores porque en su obnubilación no aciertan a descubrirlos para rectificarlos, que de hacerlo quizá recuperarían algo de su absolutamente desacreditada apreciación política, al menos ante mí.

Y para terminar, “excelentísimo” e “ilustrísimo” señor vicepresidente del Jodierno Atinómico, no se crea su “vuecencia” seguro en su cargo, pues estos “zares absolutistas” son muy veleidosos y caprichosos en sus “afectos”, y le podría ocurrir que –como solía hacer con sus ministros el “Generalísimo”- al despertarse una mañana se encuentre con la notificación de su destitución o cese –como más le agrade- porque Paulino I “El Grande” haya decidido prescindir de su partido, que no le reporta beneficios, y pactar nuevamente con el PP por las ventajas que puede producirle, especialmente a Tinerfelandia, su mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados además de ser el gobernante de la nación, y que, probablemente, los populares aceptarían sin importarles las anteriores fracasadas experiencias. Y, si esto sucediera –que me alegraría- ¿qué harían Vd., Guacimara Medina y Jerónimo Saavedra y otros secuaces? 

Para mí es palmario: el máximo de los ridículos, que es lo que, indiscutiblemente merecen por su traición “política” a Gran Canaria, que muchísimos ni olvidaremos ni perdonaremos no obstante nuestra ideología izquierdista, que está muy por encima de todas sus mezquindades e ínfulas de poderío.

Post scriptum a 1 de Julio actual: Lamento muy profundamente su reelección como Secretario General del Partido Socialista Canario –aunque fuera por pequeña diferencia de votos-, que, por tal funesto motivo, no podrá recuperarse del desprestigio en el que lo han sumido Vd. y otros de su misma calaña ya citados anteriormente. Mi más sentida condolencia a los verdaderos y auténticos socialistas grancanarios por tener que sufrirlo cuatro años más.

Carmelo Dávila Nieto
Exvotante del PSC-PSOE.

jueves, 3 de mayo de 2012

LA AUTONOMIA, UNA NECESIDAD URGENTE PARA EL PROGRESO DE GRAN CANARIA (Y III)

Y una vez más -son tantas que es casi imposible calcular su número- han situado playas de Gran Canaria (Las Canteras, El Inglés, Maspalomas, y últimamente Anfi del Mar) en Tenerife, en folletos propagandísticos de esa isla distribuidos en agencias de viajes nacionales y extranjeras. El actual Consejero de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, Melchor Camón Torres, cree que son "despistes" o "errores", y que allá hacen más propaganda de su isla -incluyendo en ella nuestras playas-, que aquí de la nuestra. Esto está sucediendo desde tiempos inmemoriales y con absoluta premeditación por los chicharrerones. De este modo, engañando sin escrúpulos a los turistas, Tenerife, con las playejas de su Sur, recibe dos millones de visitantes más que Gran Canaria. Lo que no se comprende es que los engañados no protesten por el fraude y lo difundan en los medios de comunicación de sus respectivos países para conocimiento de sus compatriotas. Este Consejero de Turismo de nuestro Cabildo debería exigir la rectificación de esas apropiaciones a quien corresponda y ejercer las pertinentes denuncias que procedan, incluso en el aspecto judicial si así estuviera contemplado en la ley. Pero estos ineptos políticos no van más allá de unas simples quejas, como las del actual Alcalde de Las Palmas de Gran Canaria, Juan José Cardona, perteneciente al PP: "Gran Canaria siempre sale perjudicada en turismo" y "La Consejería de Turismo está en Las Palmas de Gran Canaria, pero está dirigida por tinerfeños eso explica lo que está ocurriendo". Pero no se va más allá. Tenemos que exigirles una enérgica acción contra esos despojos de nuestras bellezas naturales, principalmente las playas. Día llegará en que pongan la gran caldera de Tejeda, con el Roque Nublo incluido, en Tenerife. Y estos "despistes" o "errores" se producen también en las agencias de viajes de la península, seguramente "involuntariamente", como en una de Barcelona en la que un matrimonio grancanario residente en esa ciudad fue a adquirir sus pasajes de avión para venir a su isla, y le dijeron: "¿Para que van a esa isla tan fea y con una capital tan horrible? Vayan a Tenerife, que es preciosa, y su capital una maravilla"; está de más decir que replicaron adecuadamente, que no compraron los pasajes y que se marcharon indignados. O en otra de Madrid, ante la que pasaron unos jóvenes también grancanarios y vieron en el escaparate una gran fotografía de las dunas de Maspalomas con la indicación Tenerife; entraron para precisar que pertenecen a Gran Canaria, y los insultaron. A la hermana de un querido amigo, grancanaria, obviamente, residente en Barcelona, también le dijeron lo mismo sobre nuestra isla cuando fue a adquirir su pasaje para venir acá. La hija de otro querido amigo me contó que a un amigo de su padre, también en una agencia de Barcelona, cuando pidió su pasaje para Gran Canaria y la reserva de habitación en el hotel santa Catalina, le hablaron pésimamente de nuestra capital -que él ya conocía- y que fuera a Santa Cruz, y además que la zona del hotel referido -en el que ya se había hospedado en una ocasión anterior- era un centro de prostitución; asombrado por esto, telefoneó a nuestro común amigo y le refirió lo que le habían dicho en la agencia, que el grancanario le informó que era una calumnia. Tendría yo unos 11 años, cuando un día, mi padre, que trabajaba en el Registro de la Propiedad y era el sustituto del Registrador, llegó a casa, a la hora de almorzar, muy alterado; mi madre le preguntó la causa de su estado, y él le respondió que el sustituto del Registrador de un Registro de la Propiedad de una ciudad peninsular se presentó en la oficina del de nuestra ciudad para saludar a su compañero y demás personal, pues había viajado a nuestras islas para conocerlas, y le contó que en el de Santa Cruz, donde había estado primeramente, trataron de convencerlo para que no viniera a Gran Canaria porque era una isla fea y la capital horrible con una birria de puerto, y no comprendía porqué habían tratado de engañarlo y porqué unos canarios denigraban a otra isla del mismo archipiélago, habiendo comprobado la falsedad de lo que allá le dijeron por lo que estuvo a punto de creérselo y desistir de su venida; este hecho que relato ocurrió hace 65 años aproximadamente, pero quedó grabado para siempre en mi infantil memoria. La Diputada chicharrerona por Coalición Canalla en el Congreso, Ana Oramas, aseveró que "las mujeres grancanarias se prostituyen para jugar al bingo". Unas jóvenes que conocí cuando iba a examinarme de Derecho en la Universidad de La Laguna, vinieron en una ocasión para acá y las paseé en automóvil por la isla, quedando admiradas por la playa de Las Canteras -en aquella época las del Sur estaban sin descubrir- y sorprendidas por la vegetación de nuestros campos pues tenían la creencia generalizada de que Gran Canaria era totalmente árida, mentira infundida por quien todos sabemos; les gustó tanto la isla, la capital y Las Canteras, que repitieron sus visitas varias veces. Toda esta contrapublicidad de las agencias de viajes me ha sido referida por los protagonistas y por sus familiares y amistades grancanarias. ¿Creerá también el señor Camón, que son "inocentes despistes", o que es una campaña perfectamente planificada para desprestigiar a Gran Canaria, comprando a agencias de viajes y medios de comunicación, incluso europeos, que demuestran con su vil cooperación su absoluta carencia de profesionalidad? No tengo la menor duda sobre la veracidad de la segunda. ¿Viviría alguno o alguna de las personas que están escuchando mi disertación en la misma casa con un hermano o hermana que continuamente les estén desprestigiando, insultando y calumniando ante otras personas, sean o no conocidas; que se apropie de sus pertenencias más queridas, como joyas y vestidos y los exhiba como propios; que quiera ser la cabeza de la familia y poseer todos los caudales, invocando la "unidad familiar"? Creo que no, que por dignidad se marcharían. Entonces, ¿porqué Gran Canaria ha de continuar integrada en una comunidad autónoma en la que es constantemente denigrada, difamada y desprestigiada, a más de expoliada monetariamente, por una isla "hermana" que pretende ser la hegemónica utilizando toda clase de males artes, como apropiándose de sus playas más importantes para presentarlas como suyas en la publicidad turística? No hay una respuesta convincente que justifique esa degradante permanencia, por lo que no queda más opción que marcharse. Y no admito que se alegue que se produciría la ruptura de la "unidad regional", porque no existe. Yo aceptaría una única Comunidad Autónoma Canaria si, como propuso en la II República el abogado, exalcalde y exgobernador civil de Las Palmas, don Nicolás Díaz-Saavedra Navarro, en representación del Partido Federal, en la asamblea celebrada el 6 de Julio de 1936 en la Federación Patronal de Comerciantes, bajo la presidencia de don Rafael Martín-Fernández de la Torre, a la que asistieron los presidentes de las Mancomunidades de Cabildos de Las Palmas y de Santa Cruz de Tenerife, señores Alonso e Yllada, la Capitalidad y el Parlamento se alternaran entre las dos islas principales, o sea cada institución estaría cuatro años en cada capital provincial, pero que no coincidieran las dos en una para evitar la concentración del poder político total -como ocurre actualmente en Santa Cruz-, o si no la Capital en una isla y el Parlamento en otra, que sería menos costoso, máxime en la actual situación de crisis económica, y además un reparto equitativo de las consejerías y organismos, incluida la Audiencia de Cuentas. Para conseguirlo es necesaria la reforma del Estatuto de Autonomía en tal sentido. Pero esto es una utopía porque los áticos no accederán ya que su objetivo es conseguir para Tenerife el poder absoluto sobre el archipiélago, que no región. Por lo tanto, a Gran Canaria no le queda otra alternativa que la de su autonomía.
Para que la U. D Las Palmas ascendiera a la Primera División por segunda vez, hace muchísimos años, solamente necesitaba un punto para lograrlo directamente porque se proclamaría campeón de Segunda División. En el último partido de la liga tuvo que enfrentarse al C.D Tenerife, y el resultado fue empate a cero, con lo que consiguió su objetivo. Antes de celebrarse el encuentro, la prensa y radio chicharrerona fomentaron un ambiente hostil al equipo grancanario, llegando al extremo de producirse concentraciones ante el hotel donde se hospedó, recibiendo abucheos e insultos de la masa, e incluso "damas de la buena sociedad" santacrucera interpretaron una sonora pitada con los silbatos y pitos que portaban. Durante el partido sucedió lo mismo, y cuando finalizó con el resultado susodicho los jugadores del equipo chicharrerón no felicitaron a los del grancanario por su ascenso, y además, la mayoría de las personas que fueron entrevistadas por los cronistas deportivos de nuestros periódicos y emisoras radiofónicas, contestaron que habrían preferido que ascendiese un conjunto peninsular. Desde hace más de cuarenta años dejó de interesarme el balompié, y ni siquiera veo los encuentros televisados aunque intervenga la selección nacional, y me ha dejado totalmente indiferente que se haya proclamada campeona de Europa o del mundo; es un "deporte" que no soporto, aunque fuera aficionado en mis años juveniles. Si he traído a colación este "derby" -como se denomina actualmente- regional es para mostrar, una vez más, el "cariño" que nos tienen nuestros "hermanos" chicharrerones. No obstante estas vilezas, no odio a Tenerife -en mí no cabe ese abominable sentimiento (ni siquiera odié al tirano Franco), -lo máximo que siento es antipatía o desprecio-, la he recorrido varias veces en coche, y he dado la vuelta a la isla, llegando a sus lugares más recónditos, excepto Mazca, por su difícil acceso; es una de mis frustraciones junto con la bajada a la Caldera de Taburiente. En mi última visita, harán unos cuatro años, quedé horrorizado por los atentados ecológicos cometidos en el Norte, y particularmente en el que fuera hermoso valle de La Orotava -que entusiasmó a Humboldt-, plagado de urbanizaciones que lo afean; la guía de la guagua turística en la realicé el paseo, exclamó indignada: "Aquí no hay más que cemento, cemento y cemento".
Cuando veo fotografías de las manifestaciones y concentraciones multitudinarias que se realizaron en nuestra ciudad, a las que asistieron numerosos lanzaroteños y majoreros, y la presencia de muchísimos jóvenes -entre ellos mi padre- inflamados de fervor patriótico, para reclamar la división provincial, y también las de la magna manifestación por nuestra Universidad -en la que participamos mi esposa y yo-, alentadas por una prensa patriótica, experimento al mismo tiempo envidia por aquellos memorables acontecimientos y una enorme frustración por la inepcia de nuestros políticos -sin distinción ni excepción de partidos-, que no cumplen lo que prometieron en las campañas electorales de defender nuestra isla y contribuir a su progreso, NO ACEPTAN QUE ESTÁN A NUESTRO SERVICIO- y no al revés- porque para eso les concedimos nuestros votos, y no admiten las críticas o censuras a sus errores -voluntarios o involuntarios-, olvidando que están inexorablemente sujetos a ellas y tomando represalias contra los que las efectuamos; y por la apatía y el pasotismo de nuestra juventud, que no comprende, o no quiere comprender, que está en juego su futuro y el de sus descendientes; pero no toda la culpa se la imputemos a ella ya que en una importantísima parte le corresponde a nuestros medios de comunicación, principalmente a la prensa que casi nada hace para que tome conciencia de la gravísima situación en que se encuentra Gran Canaria por las tropelías que sufre por parte del Gobierno Atinómico y del descarado y antiestatutario trato de favor a Tenerife. La Provincia nada tiene que ver con la fundara don Gustavo Navarro Nieto, ni con la de algunas décadas atrás, antes de que la adquiriera un valenciano, Moll de Miguel, que también es propietario de La Opinión de Tenerife, y por lo tanto no le interesa que se produzcan enfrentamientos, por ello a todo lo más que se atreve la dirección de La Provincia es a dar unas escuetas noticias de los perjuicios que sufre nuestra isla y su capital cuando los exponen tímidamente nuestros políticos, porque no les queda más remedio; pero no se compromete en los editoriales, y nuestros representantes públicos no expresan enérgicamente sus quejas porque temen a Guillermo García Alcalde, "personaje" influyente en Prensa Canaria, a la que llegó como simple redactor, y del que desconozco sus "méritos" para que haya sido nombrado Hijo adoptivo de Gran Canaria y de Las Palmas de Gran Canaria. ¿Qué destacados servicios le ha prestado a la isla y a su capital, siquiera un artículo periodístico defendiéndolas de los insultos y falacidades de don Pepone? Yo considero que NINGUNOS, por eso me niego rotundamente a considerarle mi "hermano adoptivo". Y para colmo, el Club de Prensa Canaria, invitó al enemigo público nº 1 de nuestra isla, Paulino I de Canarias a pronunciar una conferencia. ¡Que bajeza! Tampoco Canarias7 se preocupa en imbuir el grancanarismo a nuestra juventud, posiblemente porque su propietario ambiciona que sea un periódico regional, pretensión imposible porque en Tenerife tienen tres periódicos con los que no puede competir, sobre todo con El Día, que según su dueño, el calumniador don Pepone, es el más vendido en Canarias. Sería interesante saber cuantos ejemplares vende Canarias7 en las islas orientales, y si le compensan lo suficiente como para no significarse más en la defensa de Gran Canaria. Claro que también los padres de esos jóvenes tienen la obligación de instruirlos en la historia del archipiélago y en los desmanes y tropelías cometidos por el imperialismo chicharrerón, sobre todo en los infaustos años para nuestra isla que Santa Cruz fue la capital única de Canarias. Pero, segura y desgraciadamente, que sus progenitores la desconocen. A todo lo más que se llega es a los insultos de las murgas carnavaleras y a las agresiones y pedradas a las guaguas donde viajan los jugadores de los equipos balompédicos de ambas capitales cuando se enfrentan por coincidir en la misma división, actos que rechazo totalmente. Hay que luchar con absoluta nobleza, convencidos de la justeza de nuestras pretensiones.
Yo repito una vez más que la ÚNICA solución para que el Gobierno Atinómico no continúe frenando y obstaculizando el progreso que Gran Canaria consiguió con la división provincial de 1927, es su constitución en Comunidad Autónoma independiente - y no le estoy arrebatando al amigo Arturo Cantero Sarmiento su paternidad de la idea sino continuándola-, y ello lo considero posible, vuelvo a repetir una vez más, según mi interpretación del apartado 2 del artículo 143 de la Constitución, capítulo tercero: De las comunidades autónomas, que expone: 2. "La iniciativa del proceso autonómico corresponde a todas las Diputaciones interesadas o al órgano interinsular correspondiente Y A LAS DOS TERCERAS PARTES DE LOS MUNICIPIOS CUYA POBLACIÓN REPRESENTE, AL MENOS LA MAYORÍA DEL CENSO ELECTORAL DE CADA PROVINCIA O ISLA. Estos requisitos deberán ser cumplidos en el plazo de seis meses desde el primer acuerdo adoptado al respecto por alguna de las corporaciones locales interesadas (esto queda complementado por el artículo 151). Pienso que queda suficientemente claro, en mi opinión, la posibilidad de que una ISLA pueda constituirse en Comunidad Autónoma, pero no obstante mi convencimiento a este respecto, considero conveniente que lo ratifiquen o demuestren su imposibilidad los expertos constitucionalistas. Por supuesto, si los lanzaroteños y majoreros quieren unirse a esta iniciativa, puesto que pertenecen a la teórica provincia de Las Palmas, serían aceptados; pero dudo mucho que lo hicieran porque en Lanzarote, aunque se quejan bastante de abandono por parte del Gobierno Atinómico, la mayoría de sus habitantes sienten simpatía por Tenerife y antipatía hacia Gran Canaria, como he comprobado -mi hermana, hace algunos años, pidió en el Club Náutico de Arrecife una cerveza Tropical y le contestaron que no la tenían, al manifestar su extrañeza por ello, fue groseramente insultada por un individuo que estaba en la barra, despotricando de los grancanarios-, y desconozco los motivos de ese sentimiento hostil hacia nosotros ya que olvidan que el chicharrerón Juan Ravina, desatacó el Real decreto de 23 de Octubre de 1883, que ordenaba que el cable del telégrafo debía pasar por Lanzarote, y abusando de su cargo de Director Jefe del Centro de Santa Cruz del Cuerpo de telégrafos, logró el amarre en Tenerife, por lo que se truncó, una vez más, el legítimo desarrollo de la isla, pero lo pésimo es que no fue sancionado ni destituido de su cargo por su desobediencia a un poder superior, ¿porqué esta condescendencia desde Madrid con estas burlas y desacatos a la autoridad Real o al Gobierno Nacional?; no recuerdan que fue un grancanario, el ingeniero Juan León y Castillo, hermano del político, el autor de las mejoras del puerto de Arrecife, que significó el inicio de su progreso, y por ello está recordado en una calle de la capital lanzaroteña; y que cuando las erupciones volcánicas entre 1730 y 1736, que originaron el actual Parque Nacional de Timanfaya, y que arrasaron algunas localidades, su pobladores, en los años 1731 y 1732 emigraron a Gran Canaria, donde fueron recibidos con los brazos abiertos y ayudados generosamente -lo mismo que sucedió con los majoreros, los herreños, los palmeros y los tinerfeños; gomeros vinieron muy pocos, solamente recuerdo a Mario Hernández Álvarez, antichicharrerón furibundo-; esto lo relató el malogrado escritor lanzaroteño Agustín de la Hoz - al que conocí, que amaba a Gran Canaria, a la que venía frecuentemente, y no recuerdo si vivió aquí una temporada- en un artículo publicado en La Provincia; y en cuanto a los majoreros tengo mis reservas porque en Fuerteventura tiene mayoría en sus instituciones políticas Coalición Canalla, si no me equivoco, por lo que supongo que serán atendidos en sus peticiones. De todos modos, Gran Canaria no necesitaría de sus apoyos porque se basta por si sola para conseguir su autonomía siempre y cuando sus representantes políticos no se inhiban cuando esta iniciativa se plantee en el Congreso de los Diputados, donde habrán de formar una piña con independencia de sus ideologías, rompiendo, si fuera necesario, la disciplina de partido, porque TIENEN Y DEBEN anteponer el interés de su isla, pues ya debemos estar cansados de que desde Madrid nos impongan los dos principales partidos sus criterios acordes con sus intereses, que muchas veces lesionan los grancanarios, como esos infames pactos con los que mantienen a Coalición Canalla en la presidencia del Gobierno Regional que tanto perjudica a Gran Canaria, cuando lo racional sería un entendimiento entre ambos para desplazarla, como han hecho en Vascongadas con el PNV. Ahora, el triple ministro del Gobierno de Rajoy, José Manuel Soria, propone un pacto al Partido Socialista Canario para acabar con la permanencia de más de 30 años de Coalición-ATI o ATI-Coalición -que tanto monta- por "Higiene Política", alega, ¡y se da cuenta en estos momentos, presentándola como una idea suya, cuando no me hizo caso alguno en la mencionada entrevista, de triste recuerdo para mí, cuando se lo propuse! -creo que el Secretario General de los Socialistas Canarios, José Miguel Pérez, no lo aceptará porque es afín a Jerónimo Saavedra, que estaba obsesionado y desesperado por pactar con Coalición, y para conseguirlo eliminó el obstáculo que era Juan Fernando López Aguilar. Y de ser posible ese pacto, ¿quién nos garantiza la ecuanimidad de los populares y socialistas de Tenerife? Porque ellos por encima de las ideologías son ante todo tinerfeños, de lo que tenemos abundantes ejemplos, como el del famoso pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz ya citado anteriormente, que negó por unanimidad de su corporación, compuesta por UCD, PSOE, UPC. PC y AL, la estancia de Colón en Gran Canaria. Lo que TENDRÍAN Y DEBERÍAN conseguir nuestros políticos es que sus compañeros en el Congreso y en el Senado comprendieran sus razones y las apoyaran en las votaciones. Para obligar a nuestros políticos a comprometerse en la cuestión de la autonomía para nuestra isla no encuentro otra opción que una gran manifestación popular -similar a la de la prouniversidad- con participación de habitantes de todos sus municipios, cuya convocatoria, ante la inexistencia de un partido grancanarista, sugiero a la Junta de Gobierno de la Real Sociedad Económica de Amigos del País -de la que soy miembro- mediante un manifiesto que se enviaría a todos los medios de comunicación canarios: prensa -La Provincia (que no quiero creer que se niegue a publicarlo) y Canarias7 (que confío que sí lo publicaría), emisoras radiofónicas y canales locales de televisión: El Independiente de Canarias y Canal9, porque con TVE en Canarias, aunque su Dirección regional esté aquí, según creo aunque no me sorprendería que la hubiesen trasladado a Tenerife, es proclive a esa isla, de la que ofrecen más noticias en los telediarios, tanto nacionales -por esto, cuando nuestro viaje a Rusia hace un par de años, todos nuestros compañeros peninsulares del grupo, nos preguntaron si éramos de Tenerife- como canarios, no hay que contar, y mucho menos con la mal llamada Televisión Canaria, cuyo nombre correcto debe ser Televisión de Tenerife, que no veo. La manifestación que propongo partiría desde la plaza de la Feria y recorrería las calles León y Castillo y Bravo Murillo, para detenerse ante el Cabildo de Gran Canaria, a cuyo Presidente, José Miguel Bravo de Laguna, se le entregaría la propuesta para la autonomía de la isla, que él, por su cargo de representante de ella, debería tomar en consideración y plantearla en su partido. Que no crea que con reponer la banderaza de Gran Canaria en las inmediaciones de la fuente luminosa ya ha cumplido con su obligación de defender y hacer progresar la isla, y que hemos olvidado y perdonado el gravísimo "error" -por no calificarlo más duramente- que cometió con sus concesiones en el ya mencionado Pacto de Medinaceli, tan lesivo para ella. Yo quiero ser optimista y creer que, ante el clamor y presión popular, los demás políticos grancanarios pertenecientes a los otros partidos se unirían a este proyecto -como lo hicieron cuando la Universidad- aunque fuera por su interés personal. Igualmente estimo que el grupo de opinión Tamarán debería olvidarse, aunque sea por una vez, de contestar las majaderías de don Pepone, y redactar otro manifiesto a publicar en los mismos medios de comunicación grancanarios, en el que se expusieran todos los abusos, despojos y tropelías que sufre Gran Canaria por parte del Gobierno Atinómico para conocimiento de todos sus habitantes y conseguir que reaccionen como corresponde y superen su vergonzosa sumisión. Si no somos capaces de luchar con denuedo por nuestra isla, ésta continuará siendo oprimida cada vez más por el Gobierno Atinómico, que seguirá indefinidamente presidido por áticos gracias a los pactos con PP o PSOE, que la irán deprimiendo paulatinamente hasta convertirla en una más de las seis satélites de Tenerife, que será la soberana del archipiélago, y hasta nos quitarán el Gran de nuestro nombre, como continuamente propone y exige don Pepone; perderemos definitivamente nuestro prestigio histórico, que no posee isla alguna de nuestro archipiélago, y que nuestros descendientes no conocerán porque suprimirán todos los vestigios de nuestra superior cultura aborigen que era la más avanzada del archipiélago -allá exponen para su venta reproducciones de nuestras pintaderas y del ídolo de Tara, con la intención de hacerlos pasar como obra de sus aborígenes --; hasta ahí llega su campaña de despojos- y los títulos y nombramientos que obtuvimos de la corona castellana después de la conquista. Le he hecho la propuesta de esta Autonomía para Gran Canaria a José Manuel Soria, Juan Fernando López Aguilar, José Miguel Pérez y Román Rodríguez, quienes -con la excepción de Soria ha sido el único que me ha recibido, aunque mejor no lo hubiera hecho por su decepcionante y censurable respuesta- no me han contestado, siquiera por educación aunque me expresaran su desacuerdo.
Pido disculpas por la gran extensión de esta conferencia, pero he querido que los oyentes, si han resistido hasta su final, queden informados totalmente de las enormes falsificaciones históricas de los chicharrerones; de todas las tropelías que sufrieron nuestros antepasados cuando el que fuera mísero barrio portuario de La Laguna, Santa Cruz, fue designado capital del archipiélago gracias a intrigas y adulaciones, sin poseer pasado histórico ni categoría ni alcurnia; de todas las viles campañas que realizan para desprestigiar nuestra isla y su capital tanto en la península como en Europa, como he demostrado con pruebas fehacientes. Hay que impedir valiente y noblemente que ese indigno hecho vuelva repetirse porque significaría la ruina y la esclavitud de Gran Canaria. Si esto sucediera por la dejación de nuestros políticos, por la cobardía de nuestros medios de comunicación, y por el entregamiento de nuestro pasivo pueblo, yo, al menos, tendré la satisfacción de haber cumplido con mi deber como grancanarista acérrimo al denunciarlo, por lo que mi responsabilidad histórica habrá quedado a salvo de las censuras de mis descendientes y de mis coterráneos.
Y finalizo con unos versos del inolvidable don Félix Alonso Suárez, fundador de la Asociación Benéfica Cruz Blanca, cuya altruista labor no ha merecido otro recuerdo por nuestro Ayuntamiento, que dar su nombre a una simple y modesta rotonda en las inmediaciones de la avenida Juan Carlos I:
Soy grancanario y esto me basta.
No envidio patria ni otra región.
Esta es mi gloria, esta es mi dicha:
Ser grancanario de corazón.
¡Que igualmente lo seamos todos los que en Gran Canaria nacimos y habitamos! ¡Imitemos a don Antonio Rumeu de Armas, quien no tuvo reservas de clase alguna para mostrar palmariamente su ultracicharreronismo cuando nuestra magna manifestación por la universidad, evidenciando la falsedad de su ecuanimidad!
Conferencia pronunciada en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, el día 10 del corriente mes.
CONCLUSIÓN FINAL: sufrí una tremenda decepción por la escasa asistencia de público a mi disertación, que ocupó escasamente la mitad del aforo del salón de actos de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria. A los que acudieron y soportaron heroicamente hasta el final mi extensísima conferencia -dos horas aproximadamente-, porque expuse exhaustivamente hechos y datos, muchos hasta ahora desconocidos o no recordados -y no estoy presumiendo de ser su ÚNICO conocedor, obviamente- que consideré, y considero, NECESARIO que sepan los grancanarios, les expreso mi total agradecimiento por su paciencia jobiana, porque demostraron indiscutiblemente ser AUTÉNTICOS GRANCANARISTAS y porque comprenden -como yo- que Gran Canaria MERECE Y NECESITA todo el tiempo del mundo. Tuve que hacer un gran esfuerzo para no interrumpirla por la afección que sufría mi garganta, y para continuarla tuve que tomar agua varias veces, como pudieron observar los asistentes. Alguien intentó "justificar" ese reducido número de oyentes diciéndome -quizá para "consolarme"- que esa tarde se televisaba un encuentro balompédico de la liga nacional entre el Barcelona y el Getafe, un modesto equipillo que ocupa, según creo, los puestos bajos de la clasificación; ni siquiera era de los "grandes" -R. Madrid, Valencia, Sevilla...-, ni una competición europea o un partido de la selección nacional. Pero aún en estos últimos casos, tenía la ingenua y errónea creencia de que el interés de Gran Canaria se antepondría a cualquier otra actividad lúdica. Los españoles están, lamentablemente, más alienados e hipnotizados por ese "deporte" que en la tenebrosa época de Franco, del que se aseguraba lo fomentaba para que el pueblo no cayera en la cuenta de los graves problemas políticos, sociales y económicos que aquejaban a España, y de la feroz represión que se practicaba contra cualquier tipo de oposición al régimen, pues actualmente se llega a extremos tan asombrosos como los de que el Rey -con todos mis máximos respetos por él, que sin ser monárquico tiene mis simpatías, ya un poco menos por su censurable viaje para cazar elefantes, aunque he de reconocerle su humildad al manifestar que lo sentía y que no volvería a suceder- ennoblezca al seleccionador Vicente del Bosque con el título de marqués, y no lo estoy despreciando como persona ni como profesional; pero entonces, los jugadores, que con su entusiasmo, su lucha y su clase fueron los que principalmente hicieron posible conseguir el campeonato mundial de balompié, ¿qué reconocimiento merecían recibir? Tampoco estoy subestimando al deporte -lo practiqué como aficionado durante muchos años, especialmente la halterofilia y la natación- sino censurando su sublimación como si fuera una manifestación del intelecto humano; hay unas distinciones adecuadas para los éxitos conseguidos por los relevantes deportistas, sobre todo los no profesionales y no los que perciben emolumentos exorbitantes. Ante esto (conceder un título nobiliario por un hecho tan baladí) no me interesa en absoluto pleitear para reclamar el marquesado de Guadalerzas, que correspondía a mi abuelo materno palmero Ricardo Nieto González al fallecimiento de su tía Carolina -de ella le vino el nombre a mi madre- Nieto y Pérez en 1929, y del que se despreocupó hasta el extremo de permitir con su indiferencia que se lo usurparan, porque, al margen de títulos nobiliarios ya que me parece fútil el concepto de aristocracia, me defino como Ortega: "Yo soy yo y mis circunstancias", nada más y nada menos, y con esto dejo patente mi postura sobre esa cuestión, pues con marquesado o sin él seguiré siendo el mismo hasta el final de mi existencia. El primer marqués de Guadalerzas fue mi tataratío Matías Nieto y Serrano -hermano de mi tatarabuelo, el Teniente Coronel y Gobernador Militar de La Palma, Ricardo Nieto y Serrano-, título que le fue concedido el 13 de Febrero de 1893 por la Reina Regente María Cristina, durante la minoría de edad de Alfonso XIII, que fue Presidente de la Real Academia de Medicina y Senador del Reino, entre varios cargos, y, según sus biógrafos, una de las figuras más relevantes de la Ciencia Española del siglo XIX, perteneciendo a más de 50 sociedades científicas extranjeras, en las que fue muy estimado por su erudición y calidad científica, recibió las Grandes Cruces de Beneficencia de Isabel la Católica y de María Cristina, aparte de innumerables distinciones, diciendo Sánchez Rubio que él era "todo un monumento viviente, como la ciencia desplegada por su sabiduría"; además publicó una serie de obras de carácter filosófico. He traído a colación la historia del marquesado de Guadalerzas, no para presumir de "sangre azul", que es una absoluta memez, sino para que se vea que es relativamente moderno, pues solamente tiene 119 años de antigüedad (y en tan poco tiempo no podría mi sangre cambiar de color), por lo que no es en modo alguno de los "históricos"; a mí lo que realmente me interesa y admiro es la valía personal y profesional de Matías Nieto y Serrano, que, según he expuesto más arriba en su breve biografía, fue un eminente científico en su tiempo; tengo la impresión de que mi abuelo materno tenía el mismo pensamiento que yo sobre la cuestión de la aristocracia, y por ello no se interesó o preocupó por el título, porque lo verdaderamente digno de reconocimiento es la nobleza personal, tanto en el ámbito familiar como en el profesional y en el social y no el adquirido por un título, concedido en numerosas ocasiones muy alegre e irresponsablemente, y sin auténticos y relevantes meritos o valores humanísticos -ciencia, arte o servicios a la nación y a la sociedad- para recibirlos. O en la del "pan y toros" del absolutismo; o en la del "panis et circus" del imperio romano. ¡Qué tristeza! Y tampoco les interesa, ni preocupa, la deplorable situación de nuestra isla a los casi 350 socios de nuestra Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, por lo menos a una minoría que llenase el salón de actos. Entonces ¿para qué están afiliados a ella si no sienten interés ni preocupación por Gran Canaria? ¿Ni a sus directivos? ¿Para qué lo son? Se asemejan a nuestros ineficaces políticos que, salvo excepciones rara avis, no luchan por ella. ¿Dónde estaban ese día 10 todos aquellos -a excepción, por supuesto, de los fallecidos o ausentes de la isla- que el 5 de Mayo de 2005 colmaron el salón de actos del Círculo Mercantil en la presentación del Partido Doble Autonomía, acaudillado por Arturo Cantero? ¡Qué diferencia de interés por nuestra isla! Comprendo que muchísimos estén decepcionados por tantos intentos fallidos, pero yo no presentaba un partido insularista (y qué si lo fuera, ¿acaso no lo hay, y con muchísima fuerza y poderío en Tinerfelandia? Como muestra tenemos el tremendo escándalo que organizaron por el distrito único universitario con sede en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, mientras nuestras fuerzas ¿vivas" guardaban absoluto silencio), y mucho menos POLÍTICO- quiero que este concepto quede perfectamente CLARO PARA SIEMPRE- ya que no me considero capacitado para esa empresa; solamente quería, y quiero, que se conozcan la REALIDAD de nuestra Comunidad Autonóma y todas las tropelías que cometió y comete contra Gran Canaria y su capital, la Ciudad Real de Las Palmas de Gran Canaria, el imperialismo chicharrerón, y se rebelen contra él los grancanarios convirtiéndose en grancanaristas; el no hacerlo significaría pedir el encadenamiento. Yo he cumplido con mi DEBER HISTÓRICO como tal al denunciarla.
He sabido, con gran amargura, que la mayoría de la Junta de Gobierno de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria ha rechazado mi propuesta de que asumiese la convocatoria de una manifestación popular para despertar el dormido -no quiero creer que perdido definitivamente- sentimiento grancanarista de nuestros coterráneos, porque, alegaron que su finalidad -la de la Real sociedad Económica- no es la política, pero incurren en una gran contradicción porque ¿acaso no es "política" la reforma del sistema electoral canario que promueve, exponiendo en el local social impresos para recoger firmas que apoyen esa iniciativa? -que yo también he firmado-. La respuesta es rotundamente sí, o sea que es POLÍTICA incuestionablemente; y yo les sugiero que aprovechen esa coyuntura para pedir igualmente la también NECESARIA REFORMA del Estatuto de Autonomía, con un equitativo reparto de las principales instituciones: el Gobierno en una capital suprimiéndose la alternancia cuatrianual, y el Parlamento en otra, e igualmente las consejerías y organismos, olvidándose del Pacto de Medinaceli por desfasado y porque no tiene el carácter de inmutable y que HAY QUE ADAPTAR a las actuales circunstancias; y esto lo apoyaría sin reservas y descartaría definitivamente la autonomía para Gran Canaria, ÚNICAMENTE SÍ ASÍ SE REALIZARA. Pero como buen demócrata acepto la decisión de mis consocios miembros de la junta de Gobierno de la Real Sociedad Económica con su Director al frente, que votaron en contra de mi proposición, aunque no la comparto porque considero que no han entendido los motivos que me impulsaron, casi me obligaron, a formularla. Por eso les propongo que mantengamos una amigable y amistosa reunión para intercambiar nuestras respectivas opiniones, con absoluto respeto para todas en razón de los cánones de la auténtica democracia. Confío en que no se desprecie mi petición, que estimo razonable, pues en caso contrarío se me infligiría una ofensa que, por dignidad personal, me obligaría a renunciar a mi condición de socio de nuestra querida Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria, en la que ingresé con tanta ilusión para aportar mi insignificante contribución al renacimiento y reconocimiento de la importancia histórica de Gran Canaria, y de su capital, la Ciudad Real de Las Palmas de Gran Canaria en nuestro archipiélago, sin pretensiones hegemónicas. Que quede esto absolutamente claro. Igualdad sí, pero claudicación JAMÁS.
Después de esto no volveré a insistir sobre el tema -aunque estoy predispuesto al diálogo en el supuesto de que reconsiderasen su decisión ante hechos tan palmarios sucedidos, que suceden y que sucederán fatalmente, y quisiera equivocarme- y, como Hernán Cortés, quemaré mis naves, porque no me es posible recorrer las calles de la capital, de las ciudades y de los pueblos de la isla con una pancarta y un megáfono para comunicar mi intención, entre otras cosas por mi edad -no por falta de entusiasmo- o porque me tomarían por un orate o porque me acusarían de perturbar el "orden público", expresión tan utilizada por el franquismo. También continuo aguardando, aunque cada vez con menos esperanzas, que el grupo de opinión Tamarán redacte y publique ese manifiesto que le sugerí en mi disertación, denunciando, para conocimiento de nuestro pueblo, la situación de presión que sufre Gran Canaria. Por lo visto solamente les interesa a sus miembros ocuparse de las delirantes majaderías del paranoico don Pepone. Ante esta inhibición y esta pasividad, me siento completamente DECEPCIONADO.
Tuve un buen amigo, Leopoldo Navarro Wood, abogado -fue, por el turno de oficio, el defensor de "El Rubio", al que se le imputaba el asesinato del industrial Eufemiano Fuentes, que se encerró en un absoluto mutismo y no le facilitó información alguna para poder realizar su defensa siquiera con mediano acierto, esta es la verdad, y lo hago constar porque Leopoldo fue acusado injustamente en algunos círculos de nuestra ciudad de inepto por haber sido condenado su defendido- y violinista de la Orquesta de la Sociedad Filarmónica de Las Palmas de Gran Canaria y de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria, que llegó a los 94 ó 95 años de edad. Yo iba a visitarle con alguna frecuencia a su domicilio, pues ya no salía a la calle, y charlábamos durante un par de horas, más o menos. Siempre me hacía la misma pregunta: "¿Para qué, Carmelo?" Se refería a para qué seguía viviendo, y yo le decía "No puedo contestarle a esa pregunta Leopoldo, pero usted todavía tiene su esposa y sus descendientes que le quieren, y amigos que le aprecian, y por lo tanto no está solo como otros". Pero no se quedaba muy convencido con mi respuesta porque estaba obsesionado con el ¿para qué? Ahora soy yo el que me hago la misma pregunta, pero no con relación a mi existencia, sino ¿para qué mi disertación sobre la marginación y el expolio del Gobierno Atinómico -con la connivencia en unas ocasiones del PP y en otras del PSC-PSOE-, de Gran Canaria, si NADIE me ha hecho ni me hará caso? Rindo la lanza de mi pluma -ahora ordenador- porque, ante la total y absoluta ausencia de colaboradores, no voy a ser un nuevo Don Quijote que luche insensatamente contra los molinos de viento de la mal llamada Coalición Canaria, cuyas aspas, formadas por los que todos sabemos, pues tienen nombres y apellidos, muchos nacidos en esta isla a la que traicionan por un carguito, me harían rodar por los suelos, como al Ingenioso Hidalgo de La Mancha, y no deseo correr su misma suerte. De todos modos, esta ópera trágica titulada "Gran Canaria, traicionada por sus políticos -sin distinción de partidos- y entregada por sus hijos a su secular enemigo que le juró odio eterno: Chicharrelandia", ya tiene compuesta su obertura: "Los esclavos felices", de Juan Crisóstomo Arriaga, y el coro "Va' pensiero", de los prisioneros hebreos, de Nabucco, de Giuseppe Verdi, así como un aria: "Sola, perduta e abbandonata", de Manón Lescaut, de Puccini. Falta conocer el número de actos que tendrá, pero si sabemos su final: Delenda est Gran Canaria. Yo, optimistamente, tenía la esperanza de que terminaría con el grandioso cierre del cuadro II del acto II y último de la ópera Leonora, de Ludwig van Beethoven, en el que don Fernando, ministro de Justicia, libera a los atormentados prisioneros del siniestro gobernador don Pizarro (aquí Paulino I de Canarias) de las lóbregas mazmorras donde los tenía encerrados; pero me equivoqué total y lamentablemente. Creo que el simbolismo está perfectamente claro.
Aparte de todo lo dicho, también creo que es el momento adecuado para que el afamado historiador -que le viene por tradición familiar- Agustín Millares Cantero escriba un libro similar a "Santa Cruz dominadora", que tanto éxito de difusión y ventas ha alcanzado, en el que denuncie con su buena pluma que nuevamente esa pequeña ciudad intenta, si no repetir los conocidos desmanes, si al menos asumir la capitalidad real y absoluta de Canarias, lo que tenemos que impedir, cueste lo que cueste.
Y para poner punto final. Si ayer acusé de cinismo a José Manuel Soria por los motivos que expuse con claridad meridiana en mi disertación, ahora tengo la ineludible obligación de acusar de lo mismo a José Miguel Pérez, vicepresidente del Jodierno Atinómico, que no justifico en modo alguno -mi ideología creo que es más que conocida por mis lectores y está en las antípodas del PP- ni acepto, que "olvida" que Rodríguez Zapatero nos engañó miserablemente con aquel Consejo de Ministros que se celebró en Las Palmas de Gran Canaria, que acordó un "plan especial" para Canarias, del que no hemos visto ni una sola muestra, al menos en Gran Canaria, porque SÍ fue generoso con Tinerfelandia por el apoyo de los dos diputados de Coalición Canalla en el Congreso de los diputados. ¡Cómo le traiciona su "memoria"!
Tercera y última parte de la disertación pronunciada el día 10 de los corrientes, en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Gran Canaria.
ACLARACIÓN: el número de fragatas de la flotilla de Nelson eran tres, como puede fácilmente colegirse de sus nombres citados, o sea, que el total de embarcaciones de la misma eran nueve, que, según Rumeu de Armas realizaron el IMPONENTE ATAQUE, -casi como el desembarco aliado en Normandía en la segunda guerra mundial- quizá para darle un carácter más heroico a la defensa y rechazo de la invasión por las fuerzas al mando del capitán general Antonio Gutiérrez, en las que, a más de militares se habían incorporado civiles procedentes de todas partes de la isla y un destacamento francés que estaba allí prisionero, y hacer creer que se enfrentaron a un enemigo numéricamente superior. También Rumeu califica este hecho de RESONANTE VICTORIA DE SANTA CRUZ DE TENERIFE SOBRE LA "ESCUADRA" DEL "CONTRALMIRANTE NELSON" -que ya he demostrado con fechas que todavía no ostentaba ese grado en propiedad sino que era capitán de navío en FUNCIONES de contralmirante- que, según el historiador santacrucero, "contaba con 1000 hombres, entre ellos los 250 soldados veteranos del capitán Olfrield", y que en la Historia de Nelson se lee que la flotilla "tenía una dotación de 700 hombres en la que no habían soldados, que Nelson consideraba imprescindibles en una operación de conquista". ¿De donde se sacaría Rumeu esos "250 soldados veteranos del capitán Olfrield"? No lo prueba en absoluto con datos fiables. Así que, a Antonio Rumeu de Armas, le pudo más su chicharronerismo que su rigor como historiador, que no desmerece en modo alguno esta parcialidad por el barrio portuario lagunero entonces, en el que nacería siendo ya ciudad después de arrebatarle la capitalidad de la isla a La Laguna. Lo que queda DEMOSTRADO INDISCUTIBLEMENTE es que no fue un "Imponente ataque" ni una "Resonante victoria" sobre la "escuadra", sino una escuadrilla, no del "contralmirante" sino del capitán de navío en FUNCIONES de tal, Horacio Nelson.
POST SCRIPTUM: a un tal Manuel Fernández, perteneciente al PP, se le ha ocurrido la "genial idea" de proponer la eliminación de los Cabildos de Gran Canaria y Tenerife porque, alega, que sus funciones ya las realiza el Jodierno Autónomo. Y los de las restantes islas ¿no? Este "inteligente" sujeto ignora que para realizar su dislatada propuesta HABRÍA QUE REFORMARSE LA CONSTITUCIÓN porque conculca el artículo 141, nº 4, que expone: "En los archipiélagos, las islas tendrán además su administración propia en forma de CABILDOS (mayúsculas mías) o Consejos". El señor Fernández, en vez de desvariar tan penosamente, debería informarse debidamente sobre el tema con la lectura de la Constitución. Lo que sí debería preocuparle, y mucho, es el inmenso derroche de las Comunidades Autónomas -también contempladas en la Constitución, y que, a título personal, considero una gran equivocación su creación- que han engendrado una monstruosa oficinacracia - neologismo de mi invención, que equivale al galicismo burocracia- con cientos y hasta miles de "asesores" por enchufismo, que perciben suculentos emolumentos que pagamos todos los habitantes de cada Comunidad, mientras nos disminuyen nuestros salarios o nuestras pensiones de jubilados y nos aumentan los impuestos descaradamente para pagarles sus elevados sueldos, sus coches oficiales y sus innecesarios e injustificables viajes (como el de Paulino I de Canarias a Marruecos para entrevistarse con Mohamed VI. ¿Qué interés tiene para nuestro archipiélago esa visita?), y el mantenimiento de innecesarias televisiones autonómicas y también innecesarias policías autonómicas -un muy querido amigo valenciano me ha comunicado que el Gobierno Autonómico de su comunidad, hasta hace poco presidido por el incalificable Camps, el del inaclarado "caso Gürtel", y la alcaldía de la capital, la HAN ARRUINADO COMPLETAMENTE, sobre todo con el impresionante derroche de la "Ciudad de las Artes y de las Ciencias", obra del arquitecto Calatrava, cuyos proyectos al finalizarlos cuestan TRES O CUATRO VECES MÁS que el inicial, y como ejemplo tenemos el auditorio de Santa Cruz de Tinerfelandia, burda imitación del edificio de la Ópera de Sidney
(Magnífica muestra de arquitectura moderna), que parece (el de Santa Cruz, obviamente) un casco de bombero; y con la contratación para dirigir su orquesta y su festival de ópera (me refiero, como el lector habrá colegido, a Valencia) a dos de los más importantes y cotizados directores actuales: Lorin Maazel y Zubin Mehta, "lujo" que no puede permitirse ni Nueva York-. ¡Y tiene el Presidente Nacional, Mariano Rajoy, la gran desfachatez de pedirnos sacrificios y austeridad a los peor pagados o a los que tenemos unos pequeños ahorros y de encarecernos la sanidad pública y los medicamentos! Igualmente el Presidente del Cabildo de Gran Canaria, José Miguel Bravo de Laguna, está empeñado en la construcción de un nuevo centro deportivo -proyecto que heredó de su predecesor, el socialista José Miguel Pérez, otro que bien baila- para que en el se celebren 3 ó 4 partidos del campeonato mundial de baloncesto -ahora se dice basket, anglicismo que es "más elegante" que la palabra castellana- que parece tendrá su sede en España. Creo que la actual coyuntura económica no está para esos dispendios, pero si se justifica públicamente que los beneficios dinerarios que se obtengan superan bastante los gastos de su edificación, le doy mi visto bueno, SIEMPRE que lo demuestre de modo transparente y comprobable.
Y para continuar rizando el rizo, nuestro Diputado del Común -¿Para qué servirá ese cargo, porque cuando necesité acudir a él, aunque era su predecesor el que lo desempañaba, no me resolvió mi denuncia?- mi "amigo", el inefable Jerónimo Saavedra, verdadero "avidus officii", que se resiste con absoluto denuedo a abandonar la vida pública, ha declarado que "debe tener 12 asesores" (¿) y que "en 4 de las islas constituyen el único personal que trabaja para la institución". O sea, más "enchufados" cobrando de nuestros dineros. Y esto lo dice un "supuesto" socialista, que si fuera consecuente con su condición de tal, lo que MORALMENTE debería pedir, para ahorrar gastos innecesarios, injustificables e improcedentes en las actuales circunstancias de escaso nivel económico, es el cierre -al menos temporal hasta que se produzca esa, bastante lejana por desgracia general según los cálculos de los expertos monetarios nacionales e internacionales, anhelada recuperación financiera- de las oficinas en Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tinerfelandia, porque para su misión es más que suficiente la de Santa Cruz de La Palma, donde tiene su sede oficial la tal "Diputación del común". Y si Jerónimo se aburre en una ciudad tan pequeña porque él es amante de los eventos culturales, principalmente los conciertos de música selecta, sea sinfónica o de cámara -no se puede olvidar que hasta su nombramiento de Diputado del común, que él buscó insistentemente, pactando con el diablo (no creo en su existencia, por supuesto) si fuera necesario, para conseguirlo, fue Presidente de la Sociedad Filarmónica de Las Palmas de Gran Canaria- y de la ópera -es socio de honor de los Amigos Canarios de la Ópera (ACO) de Las Palmas de Gran Canaria- y allí no puede disfrutarlos, pues lo honesto es renunciar a ese cargo, olvidarse definitivamente de la vida pública, que ya tiene edad para ello -la misma mía- y venirse a vivir a su casa en Vegueta para gozar de la actividad cultural de su ciudad natal. Pero no lo hará porque su desmesurada obsesión -en este aspecto es igual al bajobarítonotenor Pepe Plácido Domingo- "el cantante ABSOLUTO", según el periodista ignaro en canto Luis María Ansón, porque abarca las tres cuerdas masculinas, hecho ÚNICO E IRREPETIBLE en la historia de la Ópera- inmenso ególatra (enfermedad psíquica), que carece totalmente de profesionalidad y dignidad para retirarse de los escenarios operísticos y sigue y seguirá emitiendo sonidos vocales, que no cantando in sensu stricto, aunque lo saquen en silla de ruedas o en camilla- por un carguito es superior a sus inquietudes culturales, y no logrará vencerla sino cuando ya se encuentre imposibilitado físicamente por el paso y el peso de los años -que le deseo sinceramente que alcance muchos y que yo pueda verlo-, pero no mentalmente.

 Carmelo Dávila Nieto