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viernes, 3 de junio de 2011

A SANTA CRUZ DE TINERFELANDIA NI OLVIDO NI PERDÓN

Sostengo la tesis de que el llamado en su libro "El pleito insular" por el que fuera en vida notario tinerfeñón Marcos Guimerá Peraza, por el enfrentamiento entre Santa Cruz de Tinerfelandia y Las Palmas por la capitalidad provincial tuvo su origen en el traslado de los capitanes generales a Tinerfelandia, que habían radicado en la Ciudad Real de Las Palmas desde 1589, con Felipe II, aunque ya desde la conquista castellana el mando militar del archipiélago estuvo en nuestra ciudad, y Fernández de Lugo, conquistador de la isla del Teide, fue el Adelantado del gobernador de Gran Canaria, de cuya autoridad dependía, no de la reina Isabel de Castilla, como por allá afirman sin fundamento alguno.

En 1661, el capitán general Jerónimo de Benavente comenzó a pasar temporadas en La Laguna, alegando como pretexto los negocios vinícolas -¿Qué tiene que ver el vino con la milicia? Absolutamente nada-. Pero fue en 1723 -en el que comienza la denominación de comandante general- cuando Lorenzo Fernández de Villavicencio, marqués de Valhermoso, desacatando la Real Cédula de Felipe V que le ordenaba residir en Las Palmas fija definitivamente su residencia en Tinerfelandia, primero en La Laguna y poco tiempo después se trasladó a su barrio porteño, Santa Cruz, lugar hórrido, pequeño y de escasos habitantes, pero que con esto comenzó su desarrollo urbano y económico puesto que Fernández Villavicencio y sus sucesores lo favorecieron descaradamente en detrimento de Las Palmas.

Desde esa época tan lejana ya evidenciaron los chicharrerones sus extraordinarias dotes para la intriga y la adulación a los personajes públicos nacionales, que ha continuado hasta nuestros días, que le son congénitos. Lo que asombra es que el rey no castigara el desacato del comandante general y lo destituyese ipso facto, aunque quizá también los chicharrerones ejercieran la vil adulación al monarca. Aquí comenzaron las hostilidades entre las dos islas. Después Santa Cruz consiguió su segregación de La Laguna y la consideración de villa exenta como premio a la "victoria" sobre la insignificante flotilla británica integrada por tres grandes naves y seis pequeñas, con unos novecientos hombres, que mandaba el comandante Troubridge y en la que estaba Horacio Nelson, que entonces era un simple capitán de navío, y cuyo objetivo era apoderarse de un galeón que llevaba a la península un cargamento de metales preciosos procedente de las colonias americanas, que no pudo lograr, pero no se entiende como Troubridge, con tan escasos efectivos, tuvo la "brillante" idea de pretender conquistar Tinerfelandia, que entonces contaría con una población de unas 50.000 personas, aproximadamente, por lo que la descabellada empresa estaba de antemano condenada al fracaso por la superioridad numérica de los habitantes de la isla, pero aun así consiguieron desembarcar algunos cientos y hacerse fuertes en el convento de san Francisco, resistiendo 24 horas el asedio, pero al fin tuvieron que capitular.

Los chicharrerones han magnificado este hecho como si hubiera sido una gran armada y Nelson en aquel momento el famoso y gran almirante, triunfador, aunque muerto, en la batalla de Trafalgar, y han conseguido que en el lema del escudo de Santa Cruz figure Invicta, cuando este adjetivo corresponde en puridad a La Laguna, que era la ciudad y aquella su barrio portuario. Un delirio más de sus calenturientas mentes. Más adelante, siendo todavía villa pretendió hacerse con la capitalidad de Canarias en las Cortes de Cádiz, pero el canónigo grancanario Pedro Gordillo, con encendido y elocuente verbo, demostró en dichas Cortes los históricos e indiscutibles derechos de la Ciudad Real de Las Palmas, donde tenían su sede la Real Audiencia de Canarias, el Obispado de Canarias, el Tribunal de la Inquisición -por desgracia- y otros organismos de rango civil, y ante estos sólidos argumentos las Cortes gaditanas acordaron el 16 de Diciembre de 1812, que fuera el lugar de la junta preparatoria para la constitución de la Diputación Provincial, pero dos o tres días después de esta sesión arriba a Cádiz una nave enviada desde Tenerife por el comandante general Pedro Rodríguez de la Buría, comunicando que había creado por su decisión personal y arbitraria la Diputación Provincial en Santa Cruz -esta embarcación llegó en tiempo tan insólitamente breve porque contó con vientos favorabilísimos, y allá dijeron que había sido designio divino y celebraron un Te Deum en acción de
gracias-, incomprensiblemente las Cortes de Cádiz aceptaron esta artera maniobra y se retractaron de su anterior acuerdo favorable a nuestra ciudad.

En 1833, durante el reinado de Isabel II, se produjo la división administrativa de España en 49 provincias, y el Ministro de Fomento, Francisco Javier de Burgos, ratificó a Santa Cruz en la capitalidad provincial de Canarias, gracias, una vez más, a las bajezas y adulonerías de los diputados chicharrerones, con lo que comienza ya de forma contundente la tiranía chicharrerona, el terrible yugo sobre Gran Canaria, que sufriría durante 94 años, hasta la división provincial de 1927. Lo que me sorprende, y no le encuentro justificación alguna, es como Fernando León y Castillo, que fuera Ministro de Ultramar primero y de Gobernación después, que pronunciara las famosas sentencias: "Todo por Gran Canaria y para Gran Canaria" y "Sobre todo soy grancanario", no ejerciera sus grandes influencias políticas en el Gobierno Nacional para que a Las Palmas se le restituyese la capitalidad que desde la época de la conquista había desempeñado al radicar en ella, como expuse anteriormente, todos los organismos judiciales, militares -hasta 1723 por el desacato del comandante general Fernández Villavicencio, que ya he comentado al principio de este artículo-, eclesiásticas y civiles, aunque no existieran todavía las provincias.

La opresión que sufrió Gran canaria por parte de la capital provincial fue tremenda, siendo víctima de toda clase de tropelías, entre las que hay que citar como la más inhumana y atroz la incomunicación a que fue sometida durante nueve meses (Junio de 1851 a Febrero de 1852) con motivo de la epidemia de cólera, pues no solamente se les prohibió a los navíos arribar a ella sino que se les quitaron los timones a todos los barcos que aquí estaba fondeados para que no pudiesen salir a buscar auxilio; la mortandad fue numerosísima, sobre todo por falta de medicamentos, pero cuando le tocó la epidemia a Chicharrelandia si permaneció abierta y comunicada. También arrasaron nuestros bosques, incendiándolos para luego llevarse la leña para allá. Igualmente hubo una amenaza de invasión chicharrerona por lo que se formaron brigadas que vigilaban constantemente nuestras costas para dar la voz de alarma y prepararse a la defensa si se veía alguna nave sospechosa. Estos son algunos de los muchos ejemplos que podría relatar de los numerosos atropellos que se cometieron sobre nuestra isla.

A los que piensen o supongan que exagero llevado por un fanatismo extremo les remito a la lectura de la interesante y documentada obra del historiador Agustín Millares Cantero "Santa Cruz dominadora", que todo grancanario que se precie de serlo debe conocer, especialmente las nuevas generaciones, para que se enteren del odio mortal que nos han tenido, y que quizá todavía muchos chicharrerones nos tengan envenenados por el vil don Pepone, que los engaña y exalta con sus soflamas en el panfleto El Día-rrea, educándolos en el santo temor a Dios y en el eterno odio a Gran Canaria.

 En un número de la revista Sansofé, que editaba la entonces Caja Insular de Ahorros -hoy Caja de Canarias, integrada en Bankia-, se publicó un artículo, creo que en el año 1970 ó 1971, que no recuerdo ahora con precisión, de cuyo autor tampoco me acuerdo, titulado "La división provincial, un error histórico", afirmando que había sido iniciativa y obra de la derecha grancanaria para mantener sus prerrogativas. El "patinazo" del redactor de este censurable trabajo es mayúsculo y demuestra su absoluta ignorancia del tema y de las enormes tropelías que tuvieron que sufrir los grancanarios de aquella época nefasta para nuestra isla. ¿Quería el firmante de ese desacreditado artículo que los habitantes de Gran Canaria estuvieran peor que esclavizados por los cruelísimos amos chicharrerones?

Parece que sí. Estoy totalmente de acuerdo con Agustín Millares Cantero cuando en la susoreferida obra afirma que la división provincial FUE UN INCUESTIONABLE ACIERTO HISTÒRICO. Imagínese el lector que hubiese sido de nuestra isla -y de Lanzarote y Fuerteventura- de no haberse producido esa división. ¿Habría sido La Ciudad Real de Las Palmas de Gran Canaria la más importante del archipiélago en todos los aspectos: económicos, comerciales, culturales, sociales, portuarios aeroportuarios, deportivos, etc del archipiélago? Rotundamente NO porque Santa Cruz hubiese impedido por todos los innobles procedimientos a su alcance nuestro progreso, que hemos conseguido ÚNICAMENTE NOSOTROS por nuestros nobles afanes y esfuerzos de pueblo emprendedor. Agustín Millares Cantero también demuestra categóricamente que la división provincial fue obra de la izquierda grancanaria, a la que se sumó la burguesía porque comprendió que en ella estaba nuestra posibilidad de liberarnos del infamante yugo que nos oprimía y que impedía nuestro adelanto.

Pienso que el autor de ese desafortunado y provocador artículo si ha leído el libro de Millares Cantero se sentirá avergonzado de su ligera, equivocada y lamentable aseveración.

Por todas estas horribles tropelías relatadas anteriormente, principalmente la inhumana incomunicación total de Gran Canaria durante la epidemia de cólera, dejando desasistida a la población de la isla -procedimiento típicamente nazi a los que los chicharrerones se adelantaron bastantes años- los grancanarios, sobre todo los grancanaristas, no podemos ni debemos olvidarlos sino además hacerlos conocer a nuestro jóvenes, y ni mucho menos perdonar a Santa Cruz de Tinerfelandia por su felonía por su crueldad y por su vileza, que estoy seguro repetirían ahora si les fuera posible. Los hechos expuestos son elocuentemente demostrativos de mi afirmación.

NUEVA CANARIAS Y LA AUTONOMÍA PARA GRAN CANARIA

He oído al presidente de Nueva Canarias, Román Rodríguez, denunciar duramente en un canal local de televisión que el presidente del Jodierno Atinómico, Paulino Rivero, ha beneficiado descaradamente durante la legislatura que está finalizando a Tinerfelandia con numerosas inversiones por cero para Gran Canaria. Esto quiere decir que estamos volviendo a épocas precedentes a 1927, cuando Santa Cruz era capital única de Canarias, ya que a esos efectos para nada sirve la capitalidad compartida. Si esto es así señor Román Rodríguez, y no cuestiono la veracidad de sus afirmaciones sino que lo creo porque lo he comprobado -por ejemplo en los hospitales santacruceros se realizan intervenciones quirúrgicas que en los nuestros no, por lo que los pacientes grancanarios tienen que trasladarse allá para ser operados. ¿Cómo es posible que suceda esto cuando Las Palmas de Gran Canaria es muchísima más importante en todos los órdenes y casi la duplica en población?- ¿por qué usted, en lugar de prestarse al juego de la actual autonomía y participar en las elecciones, no se decide a acaudillar la Autonomía para Gran Canaria -si Lanzarote y Fuerteventura no quieren unírsenos allá ellos con las consecuencias- y cambia el nombre de su partido por Nueva Gran Canaria simplemente? En lugar de un simple diputado más en el Parlamento Regional usted podría ser el primer presidente de la Comunidad Autónoma de Gran Canaria porque tenga la seguridad de la gran mayoría de los grancanarios le votarían.

Examine con detenimiento esta propuesta mía y no se obstine en una Comunidad Autónoma de Canarias gobernada desde hace ¡20 años! por Coalición Canalla, que no es otra cosa que ATI, y usted lo sabe muy bien porque fue presidente autonómico, aunque benefició poco a su isla para serle sincero, quizá influido por el entorno ático. Y si lo ha comprendido y rectificado separándose de Coalición, bienvenido sea al grancanarismo. Entienda que a Gran Canaria no le conviene en absoluto seguir en la actual Comunidad Autónoma porque a pesar de la capitalidad compartida -que no tiene efectividad para nosotros- (el Parlamento se lo regaló a Tinerfelandia el traidor -políticamente hablando- José Miguel Bravo de Laguna cuando era presidente provincial de Las Palmas de UCD en los vergonzosos y claudicantes pactos de Medinaceli, en Madrid, y paradójicamente ha sido el más votado para la presidencia del Cabildo de Gran Canaria porque la mayoría de los votantes no conoce su traición, de la que dice no se arrepiente, y se supone que ha de luchar y defender a Gran Canaria desde su Cabildo)- ATI es la que real y verdaderamente manda y gobierna con la connivencia de políticos grancanarios, como José Manuel Soria, que cuando le expuse que se estaban llevando para allá Consejerías y organismos autonómicos que por el Estatuto le correspondían a Las palmas de Gran Canaria, me contestó que eso no le importaba porque así teníamos menos funcionarios, y en ese momento era presidente de nuestro Cabildo y se presume que debería defender a la isla de los expolios que le hacían.

Tampoco comprendo como hay grancanarios -que no grancanaristas, que somos los que luchamos por Gran Canaria y la defendemos- integrados en las filas de Coalición Canalla que se han presentado por esta formación en nuestra isla cuando son unos meros lacayos de ATI y no podrán realizar obras que la favorezcan o beneficien porque sus jefes se lo prohibirán ya que podrían perjudicar o no interesar
a Tinerfelandia. Por todo lo expuesto, señor Román Rodríguez cambie de estrategia, olvídese de Canarias tal como la entiende Coalición Canalla-ATI, contra la que no podrá luchar en el terreno de ella y céntrese en Gran Canaria -ya que otros partidos no lo hacen- para que sea usted el primer presidente de la Comunidad Autónoma de Gran Canaria, que creo es posible según mi interpretación del artículo 143, número 2 de la Constitución española. Esto no quiere decir que una vez conseguida nuestra autonomía -porque ya hemos perdido las ventajas que nos deparó la división provincial de 1927- no mantengamos relaciones amistosas con la Comunidad Autónoma que resulte de nuestra salida.

Usted NUNCA podrá ser presidente de la actual Comunidad Autónoma porque los tentáculos de ATI son muy largos y menos con este absurdo sistema electoral, que hay que cambiar urgentemente. Y no olvide que le pueden votar para la de Gran Canaria cientos de miles de grancanaristas bien aleccionados por una eficaz propaganda, como sucedió con la multitudinaria manifestación a favor de nuestra Universidad, que se logró a pesar de todos los obstáculos, impedimentos y contramanifestación de "notables" chicharrerones que se oponían a ella. Hecho único en el mu

martes, 14 de septiembre de 2010

COMUNICADOS

Desde Gran Canaria, la histórica capital de las islas, les saludamos y nos damos a conocer como movimiento autonomista. Las Canarias Orientales crearon su propia provincia (que era casi una autonomía en aquellos tiempos) allá por 1927, cuando Tenerife no hacía más que ejercer un poder centralizador que no le correspondía (y corresponde) históricamente. Y no sólo eso: se dedicaba (y se dedica) a des-invertir, despojar e incluso expoliar a la histórica Capital Canaria: Las Palmas de Gran Canaria.

El "Estatuto" de 1982 consagró la capitalidad compartida entre Las Palmas de Gran Canaria y Sta. Cruz de Tenerife. Pero este aparente equilibrio lo ha roto Coalición Canalla, que no son sino unos insularistas (que barren descaradamente para su isla, despojando a las otras, especialmente a la locomotora de la economía canaria: Gran Canaria) disfrazados de nacionalistas.

Pero para que tengan una semblanza ahí va lo que escribí en otro foro:

Les voy a contar un cuento:

"Hace muuuchos años, cuando las Canarias entraron a formar parte del Reino De Castilla, los Reyes Católicos decidieron llamar a todo el archipiélago en referencia a la más importante de las Islas: la Isla de Canaria. Así el Archipiélago pasó a denominarse Islas de Canaria. Pero entonces surgió la confusión y en reconocimiento a esa importancia Isabel de Castilla otorgó el título de "Gran(de)" a Canaria. De ahí el origen de Gran Canaria. Los Capitanes Generales de las Islas residían en La Capital (El Real de Las Palmas, hoy día Las Palmas de Gran Canaria) y la Ciudad florecía como pocas en el archipiélago, contando con el beneplácito del poder civil, militar, eclesiástico y sobre todo de los comerciantes de toda Europa (Ingleses, portugueses, genoveses, mallorquines, holandeses, etc...).

Pero he aquí que no todo puede ser perfecto y otra de las islas no podía soportar ser la segundona (con diferencia): Tenerife. Esta isla a pesar de llevar poco tiempo incorporada a la Corona, ya hacía gala de uno de los vicios más hispanos: la envidia. Concretamente en un pequeño barrio-puertito de la Ciudad de La Laguna (1ª capital tinerfeña), situado en la costa noreste de la isla ya cultivaban la ojeriza a su cabeza de municipio. De esta primera envidia a la ciudad universitaria, se desgajó y nació Santa Cruz de Tenerife, famosa ya por sus chicharros (de ahí chicharreros, luego extensivo al resto de la isla).

Sin embargo lejos de tranquilizarse y cesar la tiña, los chicharreros seguían siendo envidiosos: despojaron de su capitalidad a La Laguna para llevársela al puertito. El orgullo bravucón de esta pequeña localidad costera iba en aumento y aún allanado el terreno en su propia isla todavía no estaban saciados de poder y querían más.

Así que el blanco de sus envidias se dirigió a la Capital Regional con una furibundez cada vez más supurante: Las Palmas de Gran Canaria. En La Capital de Canarias y de Gran Canaria la mentalidad de sus habitantes era muy otra que la del puertito: el comercio con Europa y con América abría perspectivas en todos los órdenes (económico, social, cultural etc...) Tan es así que D. Cristóbal Colón en su primer viaje a América recaló primeramente en Gran Canaria (y después en La Gomera), en Las Palmas, para reparar "La Pinta" testimonio de lo cual es hoy La "Casa Museo Colón" de estilo colonial en el Bario fundacional de Vegueta. Por Tenerife no pasó el Almirante en ni uno sólo de sus viajes...

Sin embargo las artimañas del puertito (Sta Cruz de TF) no cesaron en toda la Edad Moderna ni aún en la Contemporánea por arrebatar la Capitalidad a Gran Canaria: las pataletas en Madrid y la presencia de personajes y "lobbies" tinerfeños en La Corte obraron pequeños periodos en que "el puertito" (que cada vez era más grande) logró capitalidades fugaces del archipiélago en medio de un absurdo comparativo entre un pueblo (Sta. Cruz) y una gran ciudad (Las Palmas).

Pues bien, imagínense ustedes lo pesados que eran (y son) los del puertito que en 1927 las tres islas orientales (Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote) decidieron que ya estaban hartas de tanto mangoneo chicharrero y se constituyeron en la Provincia de Las Palmas dividiéndose la provincia Canaria en 2: Sta Cruz de TF por un lado y Las Palmas por otro. (La única provincia creada tras la división provincial de Javier de Burgos en 1833 ¡Imagínense la hartura!)

Y hete aquí que tras esta división Gran Canaria y su Capital, Las palmas volvieron a florecer de nuevo en todos los ámbitos: de manera especial tenemos que agradecer a los ingleses el desarrollo de nuestro gran Puerto de La Luz y de Las Palmas, uno de los de más volumen de toda España.

Este "desplante divisionista" de los "canariones" (despectivo con el que se dirigen los tinerfeños a los grancanarios) les hizo guardársela y esperar a que pudieran de nuevo maquinar a sus anchas.

Y ese tiempo llegó, con la creación de la Comunidad Autónoma de Canarias y con el Estatuto de 1982, auspiciado por el mal llamado "Pacto de Las Cañadas" ("Conspiración de Las Cañadas" para ser exactos)

El reparto del nuevo Estatuto hacía bascular el poder político hacia Tenerife. Para empezar el Parlamento de Canarias se fija definitivamente para el puertito y el Gobierno de Canarias por turnos entre el puertito y Las Palmas de Gran Canaria. La Ley Electoral que discrimine a los territorios más poblados (Gran Canaria) frente a los menos (el puertito) y así un montón de tropelías más que "por el bien de la unidad canaria" nos han ido colando desde TF.

Sin embargo cuando se creía todo equilibrado por los 1os gobiernos autonómicos (de partidos nacionales) se produjo un engendro político peligroso, cuyo embrión fue un partido surgido en el corazón más profundo del puertito (Sta. Cruz de TF): A.T.I. la asociación tinerfeña independiente. Este partido hizo bandera del sentimiento chicharrero histórico más profundo y empezó a ganar adeptos en su propia isla.

¡Querían el asalto al poder autonómico ahora! Pero ¡Claro! ¿Cómo presentarnos en Gran Canaria y que nos voten, sin que se note? ¡¡Chan, Chan!! Vamos a "negociar" con partidillos insulares menores de Gran Canaria y del resto de las islas para ponernos el disfraz de "nacionalistas"... Y de este batiburrillo de envidias de poder, alianzas por conseguir carteras autonómicas y demás nació Coalición Canaria, que es quien gobierna actualmente en Canarias.

Lo malo es que en Gran Canaria caló el engaño de los insularistas tinerfeños y desde entonces Las Palmas de Gran Canaria ha ido perdiendo tirón regional... Sin embargo ya el plumero de ATI es ya muy exagerado y van a caer en picado las próximas elecciones. Las estadísticas lo dicen... Vamos a ver lo que pasa.

Pero es que aunque pierda las elecciones los chicharreros seguirán ahí aguijoneando hasta que tengan el poder otra vez. La mentalidad de pueblito con la que partieron les acompaña todavía y eso es lo más peligroso.

Es por eso por lo que pedimos la Autonomía para Gran Canaria, porque solos vamos a poder progresar mucho mejor que mal acompañados.

martes, 31 de agosto de 2010

Rivero cree que PNV y CC serán claves en los presupuestos


PAULINO I DEL ZAUSAL, CONTINUA VENDIÉNDOSE POR NADA. SI ESTO ES LO QUE ÉL QUIERE, YA SABEN A QUIEN VOTAR

El presidente del Gobierno de Canarias, Paulino Rivero, ha afirmado hoy que la aprobación de los próximos presupuestos estatales pasará por un acuerdo entre el Partido Socialista Obrero Español, (PSOE) con Coalición Canaria (CC) y el Partido Nacionalista Vasco (PNV).


Rivero cree que Convergencia i Unió (Ciu) no colaborará con el Gobierno central debido a la cercanía de las elecciones catalanas.


El presidente canario señaló, además, que si no se aprueban los presupuestos nacionales, habrá un adelanto electoral que podría coincidir con los comicios locales.

martes, 17 de junio de 2008

LA HISTORIA SE REPITE

SIEMPRE LA MISMA CANTINELA
El presidente del Gobierno, Adán Martín, rechazó hoy las acusaciones del PSC-PSOE sobre el aumento "encubierto" de los sueldos de los miembros del Ejecutivo y altos cargos contemplado en el proyecto de Ley de Presupuestos de Canarias para 2004. Esta mañana el grupo parlamentario del PSC-PSOE calificó como el borrador de las cuentas regionales como "poco riguroso y escasamente trasparente", y consideró como "escandaloso" el mayor incremento de los gastos destinados al Gobierno y a la Administración general que al desarrollo del conjunto de los sectores productivos. Sin embargo, Martín, que clausuró en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria la primera Asamblea de Antiguos Alumnos del Instituto Internacional Bravo Murillo, aseguró que "los cargos públicos cobran exactamente lo mismo que el año pasado", por lo que animó al vicepresidente de los socialistas canarios, Francisco Hernández Spínola, y al portavoz de Presupuestos y Hacienda del PSC-PSOE, Blas Trujillo, a que "no se preocupen, porque esos salarios no han subido, no es así". Hernández Spínola argumentó esta mañana que los miembros del Ejecutivo regional y los 114 altos cargos incrementarán sus honorarios "a través de dos pagas extra, en las que se incluyen el suelo, los trienios y un 40 por ciento del complemento de destino", y preguntó si existe "mayor desvergüenza" en un momento en el que "piden restricciones a los ciudadanos".